El crimen se produjo el 25 de enero de 2010 aunque fue recién encontrado un día después, amordazado, maniatado, asesinado de ocho disparos, con un billete en su boca. Castilla Rocha e Ibáñez fueron condenados como autores materiales del crimen. El Juez Saladino fue suspendido por irregularidades en la causa.