12 detenidos por el tiroteo en la guardia del Hospital Evita de Lanús
La muerte de Pablo Salcedo provocó incidentes en el Hospital de la ciudad que gestiona el Intendente Darío Díaz Pérez. Tras el caos, la guardia de infantería llegó al lugar. Los efectivos señalaron que el joven de 23 años había sido baleado el domingo tras enfrentarse a la Policía. Los familiares acusaron a los médicos por falta de atención. Collia se reunió con el Director del centro de salud.
Luego de los graves incidentes registrados en el interior del Hospital Evita, la Guardia de Infantería de la Policía de la Provincia acudió al lugar y montó un operativo en el nosocomio de Lanús. Luego del tiroteo reportado por trabajadores y vecinos, el personal policial se enfrentó a los violentos.
A raíz del procedimiento, doce personas quedaron detenidas y al menos tres efectivos del cuerpo de Infantería están siendo atendidos en las mismas instalaciones del centro médico debido a las heridas que le provocaron los agresores.
Los disturbios comenzaron por la mañana, luego de conocerse el fallecimiento de un joven de 23 años identificado como Pablo Salcedo, quien ingresó al Hospital reportando una herida de bala en la pierna. El paciente permanecía internado con custodia desde el pasado domingo 23 de septiembre.
Al conocer la noticia de su muerte, familiares y amigos del paciente ingresaron a la guardia del Hospital y efectuaron disparos, arrojaron piedras y cometieron diferentes destrozos en las intalaciones. Frente al marco de desesperación, médicos y empleados debieron refugiarse para no resultar heridos.
Efectivos indicaron que el joven era barrabrava de Lanús y fue baleado luego de intentar robar un auto en Villa Diamante. Por su parte, los familiares aseguran que se trató de una pelea de bandas y acusan al personal médico por falta de atención.
En consecuencia, el Ministro de Salud de la Provincia, Alejandro Collia mantuvo una reunión con el titular del Hospial Municipal y con el director provincial de Hospitales, Claudio Ortiz. En tanto, los médicos aseguraron que no volverán atender hasta que no le garanticen seguridad.