Caso Matías Berardi: Comenzó el juicio y la madre pide perpetua para los asesinos
El adolescente de 16 años fue secuestrado y ejecutado luego de un intento de escape. Esta mañana dieron comienzo a las audiencias en el Tribunal Oral Federal Nº 3 de San Martín. Hay 11 imputados que llegan al juicio detenidos. Los padres de la víctima declararán como testigos y pidieron la pena máxima para los delincuentes.
Las audiencias se realizarán sólo los días miércoles y viernes y está previsto que declaren unos 200 testigos por lo que el proceso podría extenderse hasta el 2013. El juicio se lleva a cabo en el Tribunal Oral Federal 3 de San Martín, con los jueces Elbio Osores Soler, Lidia Soto y Germán Andrés Castelli.
La acusación está en manos del Fiscal de juicio Eduardo Codesido. Los principales implicados por el crimen son los integrantes de la familia de Richard Fabián Souto, de 45 años, herrero uruguayo propietario del galpón de Benavídez donde el adolescente estuvo cautivo. El acusado es sindicado como el autor material del hecho tras hallarse pólvora en sus manos.
Además están imputados y presos su concuñado Néstor Facundo "Chino" Maidana, de 24 años; su esposa Ana Cristina Moyano (40), su hija Jennifer Stefanía Souto (21), otra hija cuya identidad se reserva porque era menor de edad -17 años-, al momento del hecho y su cuñada Celeste Mónica Moyano (29); el hermano del "Chino", Federico Esteban Maidana (29) y Elías Emanuel Vivas (22); Damián Sack (26), Gabriel Raúl "Larry" Figueroa (26) y Gonzalo Hernán Alvarez (33).
Aunque con distinta participación, todos están imputados por secuestro extorsivo seguido de muerte, cuya pena es la de prisión perpetua.
El secuestro ocurrió la madrugada del 28 de septiembre de 2010 cuando Matías fue a una fiesta de egresados de un colegio de San Isidro. De allí salió en una combi alquilada especialmente, junto a su grupo de amigos, y se bajó en el cruce de Ruta 26 y Panamericana, en Ingeniero Maschwitz, partido de Escobar, donde fue capturado alrededor de las 5.30.
Una hora después sus padres recibieron el primero de una serie de ocho llamados extorsivos, en los que el propio Matías les dijo que había sido secuestrado y los delincuentes exigieron un rescate que varió de 500 a 30.000 pesos.
En la tarde de ese mismo día, Matías logró escapar, correr unos 300 metros y hasta pidió ayuda a un remisero que pensó que quería robarlo y no frenó. El adolescente fue recapturado y asesinado luego por sus captores.