Choque de trenes: El Gobierno insiste en que hubo una falla humana y presentó pruebas a la Justicia
El interventor de la CNRT, Ariel Franetovich, hizo entrega de documentación sobre la infraestructura ferroviaria y la formación que impactó contra otra en proximidades de la estación Castelar. "La palanca de velocidad quedó en el máximo y el panel del freno no fue activado", aseguró el funcionario. Los motormans prestaron declaración y defendieron su accionar. Quedan 15 internados, tres en terapia intensiva.
El Gobierno nacional aportó pruebas a la causa por el accidente entre dos trenes que tuvo lugar el jueves pasado en cercanías de la estación Castelar de la línea Sarmiento, la misma de la tragedia de Once, cuyo servicio atiende la Unidad de Gestión Operativa Mitre - Sarmiento (Ugoms).
Lo hizo a través del interventor de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (Cnrt) Ariel Franetovich, quien estuvo en los tribunales de Morón para presentar una carpeta con documentación, al tiempo que los conductores de ambas formaciones prestaban declaración indagatoria, imputados por estrago doloso seguido de muerte.
El exintendente de Chivilcoy, ciudad bonaerense de la que también es oriundo el Ministro Florencio Randazzo, estuvo más de dos horas en Tribunales, tras lo que aseguró que "no hay ninguna evidencia física ni mecánica de que el conductor haya intentado frenar la formación", ya que "la palanca de velocidad quedó en el máximo y el panel del freno no fue activado".
"La formación accidentada había pasado una revisión general", dijo el titular de la Cnrt y explicó: "Presentamos ante la Justicia los testimonios de distintos maquinistas que probaron esa formación durante la semana pasada antes de que entrara en servicio".
Entre la documentación entregada figuran fotografías del interior de la cabina del tren que muestran la disposición de los controles y el funcionamiento de los frenos. Las imágenes de la caja negra de la formación registran una velocidad de 61 kilómetros por hora al momento del impacto, tal como dijo Randazzo que estableció el monitoreo por GPS.
"Las señales funcionan bien, por eso el tren embestido estaba detenido, porque las había visto", sostuvo Franetovich y detalló: "La primera estaba en naranja, que significa precaución; la segunda estaba apagada, por lo que el conductor debía frenar; y las últimas dos estaban en rojo advirtiendo el peligro inminente y que era obligatorio frenar".
"Esta es una situación diferente a la da la tragedia de Once", aseguró el funcionario y explicó: "Las vías son nuevas y el material rodante fue totalmente renovado, no creemos que haya habido una falla del material".
El saldo del accidente fueron tres muertos y 315 heridos, de los cuales unos 15 permanecían internados. De ellos, tres están en terapia intensiva, según dinfundió la Dirección de Emergencias del Ministerio de Salud bonaerense.
Su Directora, Patricia Spinelli, precisó que los pacientes en terapia intensiva son un menor de 16 años con fractura de rodilla con compromiso vascular; un joven de 19 años con hundimiento de cráneo; y una mujer de 43 años con lesión de miembro inferior a nivel poplíteo.