En su primera Navidad como Papa, Francisco celebró la Misa de Gallo
La ceremonia se realizó en la Basílica Vaticana ante cientos de invitados especiales. Participaron 30 cardenales, 40 obispos, 250 sacerdotes y 14 diáconos, mientras que otros 100 curas dieron la comunión. Dos pantallas gigantes transmitieron la ceremonia en la plaza San Pedro. En su reflexión inicial Francisco pidió "no tener miedo".
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A las 21.20 comenzó la tradicional Misa de Gallo, celebrada en la Basílica Vaticana y presidida por el Sumo Pontífice. Participaron 30 cardenales, 40 obispos, 250 sacerdotes y 14 diáconos, mientras que otros 100 curas dieron la comunión. Miles de fieles siguieron la ceremonia a través de dos pantallas gigantes en la Plaza San Pedro.
La primera Misa de Gallo celebrada por Bergoglio en su papado inició con el canto de la "Kalenda", que en latín cuenta la espera del advenimiento del en el Antiguo Testamento, interpretado por un coro de la Capilla Sextina.
Posteriormente, continuaron con el canto de la "Gloria" y sonaron las campanas de San Pedro, mientras Francisco hacía su ingreso, llevando consigo una imagen del Niño Jesús, que depositó en un pesebre ante un trono.
Durante su reflexión inicial sobre el nacimiento de Jesús, Francisco pidió, repitiendo varias veces, "no tener miedo". Y continuó: "Somos un pueblo en camino y alrededor nuestro y adentro de nosotros hay tinieblas y luz. Dios es luz y en él no hay tinieblas; en el pueblo se alternan momentos de luz y de tinieblas", aseguró.
Por otra parte sostuvo que "Jesús vino para liberarnos de tinieblas y donarnos la luz; Jesús es el amor hecho carne. Nuestro Padre perdona siempre, Él es nuestra paz".
Luego de la celebración eucarística, el Sumo Pontífice llevó al Niño Jesús en procesión hasta el Nacimiento instalado en la Basílica Vaticana y allí un grupo de 10 niños, representando a los cinco continentes, depositaron una ofrenda floral ante el pesebre.