Muerte del joven en la previa del boliche es investigada como "homicidio culposo"
Ignacio Burns, quien falleció de un disparo en la cabeza mientras hacía "la previa" antes de ir a bailar, es investigada por la Justicia como homicidio culposo. El único imputado es el dueño de casa, que habría sido quien puso el arma a disposición de Burns.
La muerte del joven al dispararse accidentalmente el arma que estaba manipulando es investigada por la justicia como "homicidio culposo".
Ignacio Burns, de 21 años, estaba con sus amigos en una casa de Vicente López, tomando alcohol en "la previa" a un boliche, cuando el dueño de la casa, Mariano Gómez, trajo el arma 9 milímetros de su padre, un oficial de la policía.
Según relataron los amigos de Burns, Ignacio tomó el arma y la apoyó sobre su cabeza. En ese momento, habría disparado de manera accidental, muriendo instantáneamente producto del impacto de la bala.
La Justicia decidió imputar a Mariano Gómez, el joven dueño de la casa, quien fue el que facilitó a Burns el arma de su padre, que se encontraba descansando en la costa, por el fin de semana largo.