A menos de 6 meses, Martín Renzacci continúa en rehabilitación del Guillain Barré
El joven de Bahía Blanca que contrajo la enfermedad durante su luna de miel en Tasmania sigue con las tareas de la rehabilitación aunque las secuelas son hoy mínimas. En diálogo con La Noticia 1 contó detalles de la enfermedad, la recuperación y los planes junto a su mujer, Carolina.
Martín y Carolina se casaron en la ciudad de Buenos Aires y partieron de Luna de Miel en un viaje que planearon por lo exótico. Todo era felicidad hasta que en Tasmania la situación comenzó a complicarse.
"Dos días atrás empecé con calambres pero la noche de 15 de julio me dolía mucho la cabeza, empecé a vomitar, se me doblaron las piernas como que no tenía fuerza", cuenta Martín. Afortunadamente en el Hospital al que concurrieron había un neurólogo especializado que diagnosticó rápidamente el Síndrome de Guillain Barré y Martín recibió el tratamiento adecuado.
"La enfermedad me empezó a dejar inmovilizado desde los pies hacia arriba. Al tercer día que estaba internado empecé a perder un poco la conciencia y al cuarto día entré en coma y me tuvieron más de 20 días en coma. Luego cuando desperté fue la parte más dura porque tenía el cuerpo duro y sólo movía un poco la cabeza", relata Renzacci.
Los médicos decían que iba a estar al menos 6 meses internado en Australia. La familia decidió entonces salir a pedir ayuda para poder hacer frente al costoso tratamiento. El caso tomó rápidamente repercusión nacional y comenzaron a recibir ayuda.
Afortunadamente el cuerpo de Martín comenzó a recuperarse y antes de lo previsto pudo regresar a la Argentina. Allí la obra social Omint designó un centro de salud en Belgrano y una kinesióloga para la primera parte del tratamiento de rehabilitación que continuará al menos hasta noviembre del próximo año.
Martín enumera las secuelas actuales: una parálisis facial del lado derecho de la cara practicamente imperceptible, falta de sensibilidad en los pies y el ojo derecho no focaliza bien cuando está cansado. Sin embargo quedan meses de trabajo antes de saber si estas secuelas serán o no permanentes.
El caso de Martín y la repercusión que tuvo sirvieron para dar a conocer una enfermedad que, si no es diagnosticada a tiempo, puede terminar en la muerte de quien la padece.