Accidente fatal en Metalúrgica Tandil: UOM responsabilizó a la compañía por la muerte de trabajadores
El Secretario General del gremio Carlos Romano apuntó contra los directivos de la empresa y Renault. Aunque los delegados reconocen que las condiciones en metalúrgica "han mejorado", los empleados tienen temor de volver a las tareas. La explosión de un horno provocó la muerte de tres personas.
"Esta seccional se mantuvo en silencio luego del terrible suceso de la explosión del horno seis , por la simple razón, que consideramos que en esos momentos se debía ser respetuoso con una investigación judicial que recién comenzaba y fundamentalmente con la familia obrera que ha quedado desbastada por las muertes de los compañeros y que, por otra parte, ve con profunda preocupación que las fuentes de trabajo se ven cada vez más afectadas hasta llegar a la muerte de tres obreros, producto de las nefastas políticas industriales de inescrupulosos miembros y directivos de las cúpulas accionistas de Metalúrgica Tandil y principalmente de la firma Renault Argentina", comenzó el comunicado que leyó el Secretario General de la UOM, Romano.
A lo largo de las 5 carillas, el sindicalista explicó que "esta seccional conjuntamente con los delegados de la empresa venimos desde hace más de cuatro años denunciando, en los ministerios de trabajo y organismos oficiales, sobre el vaciamiento que se viene dando en forma sistemática y paulatina, con relación a la firma Metalúrgica Tandil".
Romano explicó que el "vaciamiento consiste en cierre de planta de aluminio metan la que se encontraba en plena producción, generando ganancias y que supo albergar hasta 180 puestos de trabajo; la venta de inmuebles, materia prima y herramientas y activos de la empresa. Además hubo un gran desprendimiento de personal con antigüedad y gente muy capacitada para tareas de alto riesgo, pagando jugosas indemnizaciones cuando, por otro lado, dicen no tener la plata necesaria para invertir en la compra de insumos, maquinarias o herramientas nuevas. De hecho, una semana antes del luctuoso hecho, se desprendieron de cinco operarios de gran experiencia, pagando indemnizaciones que llegaban al 1.500.000 de pesos".
Durante la lectura del comunicado, el sindicalista también afirmó que "se ha denunciado los problemas de insalubridad y falta de medidas en seguridad e higiene que presenta la empresa, con los puestos de trabajo en condiciones deplorables. Todas estas situaciones perjudican y ponen en riesgo la salud y vida de los compañeros trabajadores".
El dirigente castigó a la gerencia y mandos intermedios al señalar que "han sido cubiertos con personas in-idóneas y sin el conocimiento suficiente o específico de los temas de fundición, desnaturalizándose la tarea empresarial. Los nuevos gerentes y dirigentes que nos manda Renault solo son especializados en economía, confusión de patrimonios, balances distorsivos y, en definitiva, liquidación de firmas como la nuestra".
Para Romano todas estas situaciones llevaron a que "se perdieran doscientos puestos de trabajo, más los talleres satélites que vivían de los servicios que les contrataba Metalúrgica. En 2013 el Presidente de Renault en el país prometió una inversión de nueve millones de pesos que nunca se concretó".
En otro tramo de la charla, el sindicalista se refirió al municipio al sostener que "el Intendente Lunghi y el Secretario de industria, Pedro Espondaburu, sabían del problema y solo escucharon el canto de sirena de la gerencia actual de la firma y del contador Omar Farah, para quienes no había ningún problema grave en la firma y que todo era una falacia de la gremial".
Sobre el cierre, Romano responsabilizó de las muertes de Vargas, Serén y Andrade "a las firmas Metalúrgica Tandil y Renault Argentina". Igualmente también quiso a agradecer al "personal del Hospital Santamarina, desde médicos, ambulancieros, enfermeros por la atención en la sala de terapia intensiva".
"Nos solidarizamos y acompañamos en el dolor a familiares y amigos de los compañeros fallecidos y víctimas de esta horrible tragedia", finalizó leyendo Carlos Romano en el comunicado de prensa que brindaron ayer en la sede de la UOM.
El accidente se produjo en la primera semana de enero. Luego de varios días de agonía en el Hospital Santamarina local, Luciano Vargas de 31 años, Juan Cruz Andrade de 34 y Lucas Serén de 27, fallecieron producto de las gravísimas heridas afligidas por la explosión de uno de los hornos de fundición de la empresa.