Angola desmintió haber proscripto el islamismo
Una publicación del diario El Mundo de España señalaba a Angola como el primer país del mundo en prohibir el islam. La información periodística aseguraba que el Ejecutivo había tomado la decisión "con el fin de combatir la proliferación de nuevas sectas y contra el fundamentalismo religioso". El país africano salió al cruce de las versiones que, aseguran, tienen como fin "horadar la imagen". El comunicado.
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"El gobierno angoleño desmiente categóricamente dichas noticias ya que no se corresponden con la verdad y tienen como objetivo alcanzar fines oscuros al horadar la imagen de Angola.
De hecho, en Angola no se destruyeron mezquitas ni se llevaron a cabo persecuciones de ciudadanos de confesión islámica, quienes no se ven sometidos a ningún tipo de discriminación en nuestro país.
El Gobierno de la República de Angola, en conformidad con la Constitución y la legislación vigente, asó como el Derecho Internacional, respeta el islamismo y las otras confesiones religiosas.
Cabe informar que la presencia de la religión islámica es muy reciente en Angola y que su legalización depende de los requisitos previstos en la Ley N°02/04. Asimismo, corresponde señalar que el pedido presentado por una confesión islámica denominada Comunicad Islámica de Angola (CISA) no fue concedido debido a que no reunía los requisitos legales exigidos, lo que también ocurrió con las solicitudes presentadas por otras ciento setenta y nueve confesiones religiosas cristianas.
Asimismo, dentro del conjunto de mil doscientas confesiones identificadas en Angola, se hallan otras siete confesiones islámicas, cuya tramitación aguarda su evaluación y decisión.
Del mismo modo, se aclara que hay ciudadanos extranjeros de confesión islámica en situación migratoria ilegal, que desarrollan actividades económicas ilegales en depósitos construidos sin autorización de los organismos competentes, quienes, al margen de la ley y con el propósito de obstaculizar la acción de las autoridades de fiscalización, usan dichas instalaciones como supuestos lugares de culto".