Argentina Trabaja: Redrado estás nominado, Amado también estás nominado
La Bicameral está condicionada por Redrado. Por carta dijo que se presenta si Cristina K. anula el decreto. Boudou ya está en la puerta de la Casa Rosada y Cobos preparado para otra jornada de desconcierto. La crispación aumenta al ritmo de las declaraciones.
La hora 17 se acerca. Es el momento en que el (actual y ex) Presidente del Banco Central debe presentarse para comparecer ante la Bicameral compuesta por Cobos, Marconato y Prat Gay. Ayer mediante un comunicado, anunció a los legisladores que sólo se presentará si se anula el decreto que impuso su alejamiento del Banco Central. Sus asesores sostienen que "si lo citan como Presidente de la entidad, el decreto no debe estar vigente y en caso de estarlo, ya no es Presidente; entonces, no tiene sentido su presencia". Resulta difícil de creer pero es lo que sucedió en la tarde de ayer y no ha sido inventando por ningún inspirado autor de la ficción. Tampoco ha sido un delirio febril la causa que el juez Oyarbide tiene en sus manos para evaluar la conducta de Redrado en función de la amenaza que profirió cuando dijo que daría a conocer el listado de "amigos del poder" que compraron dólares.
El Ministro de Economía Amado Boudou declaró ayer en el horario previsto pero no imaginó que realizaría un surco en su calidad de mensajero privilegiado entre Cristina y Cobos. En la Casa Rosada la crispación llegó a su punto máximo cuando promediando la tarde la prensa recibió la carta completa en la que el (actual y ex) Presidente del Central puso el listón más alto y se pertrechó para una nueva batalla.
Opositores y oficialistas claman por su renuncia para destrabar la situación que tiene al país en vilo desde principios de enero.
"Estamos en presencia de un capricho de un señor que se cree que es el ombligo del mundo", dijo el Jefe de Gabinete de Ministros en otro de sus intentos por representar el genuino pensamiento y estado de ánimo puertas adentro de la máxima que anida en la mente del poder: "Estamos en presencia de un estúpido y está haciendo cosas de un estúpido", completó Aníbal Fernández calificando a Redrado y por ende, confirmando que al menos en la Argentina hasta Redrado puede convertirse en ombligo por la imprudencia, impericia y torpeza de una gestión que nunca atina en las formas aunque las cuestiones de fondo sean de máximo apego a derecho y las decisiones acertadas. Crear más enemigos, alterar más el ánimo social, promover el ridículo y encender las peores pasiones no es la mejor receta para este "enchastro" que lleva más días de los que se puedan soportar a temperaturas que superan los 35 grados.
Es el turno de Miguel Angel Pesce, el radical kirchnerista que es (actual o futuro) Presidente del Banco Central. Pagará hoy cualquier precio para descalificar a su ex Jefe en el Parlamento.
Sin dudas, esta edición del "Gran Hermano" de Kirchner, tienen más nominados para cuando el árbol deje de tapar el bosque. La crisis energética está explotando en todas partes. En Córdoba los cortes rotativos ya duran entre 3 y 6 horas, dejando a comercio e industria en estado de parálisis. En Buenos Aires, variascomunas discuten cómo continuar sin perjuicios graves para sus empresas y, en el país, lo urgente sigue tapando lo importante: la restauración de los lazos sociales sangrantes en una película que nadie quiere ver y se presenta en las carteleras como la verdadera apocalipsis. Lo que para otros países es un trámite, para Argentina es un drama.
A propósito de Buenos Aires, el lunes por la noche se abrió otro frente de tormenta. 22 de los 37 diputados bonaerenses que responden/dían al Frente para la Victoria se abroquelaron con la excusa de un asado para estudiar una salida civilizada del alineamiento al que están sometidos por Kirchner y Scioli. Entienden que ya han entregado más de lo que podían y es hora de tomar distancia al menos para algunas de las leyes que esperan tratamiento en territorio bonarense.
Amado Boudou y el "Chino" Zannini tendrán que gastar mucha suela de zapatos durante todo el día o doblar prolijamente la ropa en sus valijas por si deciden expulsarlos de La Casa.