Avellaneda: Mató a su esposo cuando le confesó que era infiel
Un hombre de nacionalidad boliviana fue asesinado a puñaladas por su esposa, luego de contarle, en medio de una charla que mantenían en su casa mientras consumían bebidas alcohólicas, que la había engañado, lo que provocó una violenta discusión. Había antecedentes y denuncias por violencia de género.
:format(webp):quality(40)/https://lanoticia1cdn.eleco.com.ar/media/files/sanisidro_sarandi_asesinato.jpg)
Edgar Cejas Flores, de 44 años y nacido en Bolivia, fue asesinado este viernes por la noche en su casa ubicada en la calle San Isidro 4252 de Sarandí, partido de Avellaneda, a manos de su propia esposa, identificada como Raquel Ledezma Pozo, de 39 años, luego de una violenta discusión.
Según reconstruyeron los investigadores del caso, Edgar y Raquel consumían bebidas alcohólicas y charlaban animadamente en su vivienda hasta que se desató la furia de la mujer cuando el hombre le confesó que le había sido infiel.
Ledezma Pozo apuñaló a Cejas Flores con un cuchillo de 18 centímetros de hoja, con el que le aplicó puntazos y provocó cortes en el abdomen y las piernas. Cuando la ambulancia llegó al lugar, alertada por vecinos que llamaron por teléfono, el hombre estaba muerto.
Una profusa hermorragia provocada por un corte en la arteria femoral causó la muerte de Edgar Cejas Flores. Su esposa Raquel Ledezma Pozo fue detenida acusada del asesinato y la policía secuestró el cuchillo, con rastros que permiten estimar que fue el arma homicida.
La violenta discusión entre el matrimonio, padres de dos hijas de 10 y 6 años, que en ese momento dormían, no era la pimera. Incluso la detenida había denunciado varias veces a su esposo, pero no instaba la acción penal por temor a que el hombre perdiera su empleo como chofer de colectivos.
"Acá mi comadre estaba discutiendo con el marido, él la estaba asfixiando, la estaba estrangulando, se pelearon y se revolearon todas las cosas", di
jo una mujer de cuya hija la detenida era madrina, quien completó que ella estaba cortada en la cara y tenía cicatrices en varias partes del cuerpo. "Era insoportable como se peleaban", aseguró.