Ayacucho: Madre de beba muerta confesó ante el fiscal que no hubo robo
Soledad Ibáñez, madre de la criatura muerta, reconoció ante el fiscal Bensi que cometió una falsa denuncia sobre el deceso. Admitió un accidente doméstico y no un hecho de inseguridad. El intendente de Ayacucho, Darío David, apuntó contra la Sociedad Rural y el Cura Párroco, que cuestionaron su política de seguridad y realizaron marchas y escraches.
Ibañez admitió ante el fiscal Diego Bensi de Dolores que el robo y la figura de un grupo de asaltantes fueron parte de una historia inventada ante la desesperación de encontrar a su hija sin vida.
Según la mujer, todo comenzó en la tarde del miércoles 27 de julio pasadas las 15.00, cuando en la casa que habita -ubicada en avenida Miguens al 1.100- dos delincuentes ingresaron durante la siesta con inteciones de robo y que los delincuentes asfixiaron a beba con una frazada.
Pero en las últimas horas la mujer se quebró ante el fiscal de la causa que investiga el hecho y la verdad quedó expuesta. No obstante, la autopsia de la nena había entregado resultados que evidenciaron contrariedad con la denuncia inicial: el informe pericial indicó que la pequeña murió por bronco aspiración o broncoespasmo, a causa de un reflujo que le causó un ahogo.
Ahora la madre de la beba muerta deberá enfrentar una causa penal por falsa denuncia, es lo que se informó, aunque de "una manera paciente y ordenada", al igual que toda la investigación realizada hasta el momento y que termina de caer en la confesión de Ibañez.
Conocida la noticia, el intendente de Ayacucho, Darío David salió a contrarrestar los ataques que recibió su gestión comunal, tras la primera denuncia de la madre de la nena.
En dialogo con el periodista Guillermo Tenaglia del portal ABCHoy de Tandil, el jefe comunal aclaró en una visita a esa ciudad junto a Amado Boudou y Gabriel Mariotto, que "es un hecho comprensible la situación que llevó a la mamá a decir lo que dijo. De mi parte queda darle todo el apoyo".
El día de la muerte de la pequeña, David fue escrachado en la puerta de su domicilio por un nutrido grupo de lugareños que reclamó seguridad en base a marchas en el centro de la ciudad.
En relación a esto analizó: "Veo una miseria humana muy grande en la política en Ayacucho que intentaron sacar provecho de un bebé fallecido, esos no tienen perdón de Dios".
Y dijo que hay "gente que quiera usar eso para sacar rédito son unos miserables como personas. Dios ve todo y esto también".
David replicó que "de esto se colgó gente para sacar rédito, como la Sociedad Rural y el cura párroco hablando de asesinato y muerte violenta cuando no sabían realmente qué había ocurrido, siempre vimos que perseguían otro interés".