Bahía Blanca: Habló el obrero que quiso rescatar a su compañero sepultado vivo
No pudieron recuperar los restos del obrero que murió sepultado en un pozo de obra de la empresa Dreyfus en Puerto Galván. Habló el sobreviviente que perdió tres dedos al intentar salvar a Benítez que clamaba por ayuda cuando. Contreras de 23 años dijo que el extinto clamaba por ayuda y sostuvo que siempre trabajaron cerca del mar con hormigón puro.
Pese a los esfuerzos, el cuerpo de César Benítez, nopudo ser rescatado. La tragedia se produjo el pasado jueves cuando el trabajador manejaba una grúa en el momento en que los pilotes de de hormigón no resistieron y se desplomaron. La máquina y su conductor quedaron sepultados a unos 13 metros de profundidad y gritaba para que algún compañero lo salvara cuando se precipitó un derrumbre de tierra y escombros.
Los testimonios posteriores señalan que el accidente se produjo cuando realizaban tareas en el interior del pozo. Allí había dos máquinas: una pala mecánica BobCat que habría chocado uno de los pilotes y una pala chica. Allí se produjo un primer derrumbe en el que tres operarios resultaron heridos. De ellos dos fueron rescatados y el otro (Contreras) salió por sus propios medios. El contacto con Benítez se mantuvo por un celular hasta que se produjo el segundo derrumbe.
Cuando llegó al lugar el padre de la víctima se mostró escéptico y sentenció: "Es imposible que lo saquen con vida de ahí".
El obrero desaparecido bajo el hormigón tiene dos hijos que viven en Buenos Aires, donde se radicaron cuando llegaron de Paraguay.
Las declaraciones de Maxilimiano Contreras, el joven que perdió tres dedos cuando quiso rescatar a su compañero lo dicen todo.
El operario que trabajaba para la empresa Dreyfus en la constrrucción de un planta elevadora de granos, en Ingeniero White, habló para el canal 9 de su ciudad y confirmó que la presión del hormigón puro, la tierra y el agua que ingresó durante la noche dejaron con nulas esperanzas a bomberos y socorristas de hallarlo con vida.
"Me pedía por favor que lo saque de la máquina, traté de hacer lo que pude pero tenía dos dedos colgando y otro triturado. Aguanté hasta último momento pero ante un segundo derrumbe decidí salir", relató para decir a continuación: "Quiero pensar que lo que pasó fue una tragedia. Había mucha agua de las napas, el hormigón se despegó de la tierra y se vino todo abajo".
La empresa Dreyfus emitió un comunicado lamentando lo sucedido.