Bahía Blanca: Liberaron al asesino de las mochileras
Eduardo Fermín Elicabe recuperó la libertad de manera condicional, tras haber sido condenado a reclusión perpetua el 31 de marzo de 2000, por homicidio doblemente agravado. La Justicia lo halló culpable del asesinato y violación de las mochileras Irina Laura Montoya y María Dolores Sánchez, ocurrido en 1998.
El Juez de Ejecución Penal Claudio Brun, le otorgó a Elicabe la libertad luego de un pedido de la Defensa del condenado y teniendo en cuenta su buena conducta dentro del Penal de Villa Floresta.
Con la aplicación de la derogada ley del dos por uno, a Elicabe se le computaron doble los primeros ocho años y cuatro meses que estuvo detenido sin sentencia firme, más los dos años cumplidos desde el dictado del fallo condenatorio, con lo que se le dieron por cumplidos 20 años, 10 meses y 13 días de detención, según indicó la resolución del Magistrado.
En 2000, Elicabe fue condenado a reclusión perpetua más la accesoria de reclusión por tiempo indeterminado. En mayo de 2004, quedó anulada esa última accesoria.
El Juez Brun dispuso que mientras permanezca en libertad, el condenado se someta "al cuidado del Patronato de Liberados, delegación Coronel Dorrego, cada quince días, a los efectos de registrar su firma, adoptar oficio o profesión dentro de los 30 días".
Además, deberá presentarse en el Juzgado de Ejecución Penal bahiense entre el 1 y 5 de cada mes. En tanto, la libertad de Elicabe será revocada si no cumple con alguno de los requisitos judiciales.
Tras la liberación, el condenado negó haber cometido el doble crimen y anunció que seguirá "apelando con un recurso" en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. "Pedí una revisión total de la causa y que las personas que están nombradas, estén detenidas".
El hecho ocurrió la madrugada del 18 de febrero de 1998 en el camino vecinal que conduce a García del Río, a la vera de la ruta 33. Elicabe levantó a las jóvenes mochileras Sánchez y Montoya en su Fiat Duna a las 4.00 de la madrugada, en una estación de servicio de la rotonda de acceso a Guaminí, con la promesa de llevarlas hasta Bahía Blanca.
Poco después, Sánchez de 18 años fue ultimada de un tiro en la cabeza y otro en la espalda, mientras que Montoya de 25 años fue hallada agonizante, con un disparo en la nuca que le produjo la muerte poco después en un hospital local.