Buenos Aires tiene su ley de muerte digna
La Legislatura bonaerense sancionó por unanimidad la norma que permitirá a los enfermos terminales rechazar tratamientos que no sirvan para mejorar su estado de salud. La normativa es coincidente con la ya aprobada a nivel nacional. El Ministro de Salud Alejandro Collia adelantó que se trabaja en un protocolo de atención.
El proyecto fue presentado por Marcelo Feliú, Diputado provincial del Frente para la Victoria, en adhesión a la norma nacional que fue sancionada en mayo. El Ministerio de Salud provincial será la autoridad de aplicación.
La iniciativa fue aprobada este jueves por unanimidad en el Senado. Collia celebró que "la Provincia cuente con una herramienta legal que protege la autonomía de voluntad del paciente y que resguarda al equipo de salud".
La ley permite que el paciente terminal rechace procedimientos que no ayuden a revertir ni mejorar su salud, con la intención de respetar el derecho a morir dignamente, evitar el encarnizamiento médico y la prolongación de la agonía.
La normativa establece que si el enfermo no estuviera en condiciones de tomar esa decisión podrá hacerlo su representante legal o bien sus familiares.