Cadena perpetua a dos policías por torturar y asesinar al albañil Andrés Núñez hace 20 años
En 1990, un grupo de policías de la Bonaerense secuestró, torturó y mató al albañil Andrés Núñez, de 30 años. Los efectivos lo sometieron para que se declarara culpable del robo de una bicicleta, hecho que no había cometido. Dos de ellos fueron condenados. La familia pide que el caso se encuadre como "delito de lesa humanidad" para que no prescriba.
Tras el asesinato, el cadáver de Núñez fue mutilado, calcinado y luego enterrado en un campo, lo que da cuentas de la alevosía del hecho cometido por integrantes de la Brigada de Investigaciones de La Plata.
Los policías condenados son el ex sargento Jorge González, a quien la Justicia halló culpable por privación ilegal de la libertad y torturas seguida de muerte, y el ex cabo Víctor Dos Santos, condenado por tortura seguida de muerte, penas que fueron solicitadas por la Fiscal Rosalía Sánchez en su alegato.
La Sala II de la Cámara Penal platense sostuvo como argumento que “es indiscutible que el hecho se descubrió por el testimonio de Jorge Guevara, quien mientras estaba detenido reconoció una mochila que pertenecía a Nuñez que estaba en la Brigada y que luego fue hallada en el campo donde quemaron los restos de la víctima”.
Ahora, la familia de Núñez espera conocer el pronunciamiento que tendrá sobre el caso la Suprema Corte, luego de un requerimiento planteado por su abogado, Eduardo Hortel, para que el delito sea declarado de lesa humanidad.
Esta doctrina es indispensable para que la causa en sí no caduque y puedan ser juzgados los otros dos ex policías que permanecen prófugos: Pablo Gerez, uno de los principales imputados, y el ex Comisario Luis Raúl Ponce.
El Tribunal, en forma unánime, acordó remitir las actas de las audiencias del juicio a la Fiscalía de turno para que investigue si el ex Juez penal platense Amílcar Vara encubrió a los policías durante la instrucción de la causa.
En tanto, la Sala dispuso que se entreguen a la familia los restos de Nuñez, más allá de que el fallo no está firme.
El hecho ocurrió el 28 de septiembre de 1990. Núñez, de 30 años, estaba casado y tenía una hija menor de edad cuando fue secuestrado por los policías en su casa del partido de Ensenada.