Caso García Belsunce: Declara el subjefe de la policía Bonaerense
Hoy se reanuda el juicio por encubrimiento del crimen de María Marta. Para la jornada están convocados por el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de San Isidro cinco testigos, entre ellos, Hugo Matzkin, quien puso en marcha el VAIC Telemétrico en la policía de la Provincia, un programa que permite el seguimiento y entrecruzamiento de llamados telefónicos.
El sistema impulsado por Matzkin permitió que el fiscal Diego Molina Pico lograra, durante la instrucción de la causa y el primer juicio oral que se hizo por el crimen, construir gran parte de la acusación contra los principales imputados.
El subjefe policial fue citado para brindar detalles del funcionamiento del programa que permite el seguimiento y entrecruzamiento de llamados telefónicos.
Mañana también declarará uno de los vigiladores del country, Juan Páez, quien ya sostuvo que la masajista Beatriz Michelini llegó al Country Carmel a las 19.00 del día del asesinato y debió esperar entre 20 y 30 minutos para ingresar a la casa de María Marta porque nadie atendía el teléfono.
Este testimonió benefició a Michelini y complicó la versión que los familiares sostuvieron respecto de que la masajista llegó a la casa apenas pasadas las 19.00 y estaba asistiendo a la socióloga mientras el viudo Carlos Carrascosa pedía una ambulancia para su esposa.
Además comparecerá Manuel Nölting, un médico que vivía en el country y cuando quiso ingresar a la casa para ayudar, no lo dejaron y aseguró que se sintió "echado".
Por otro lado, un testimonio clave será el de la íntima amiga de Carrascosa, Enriqueta Vázquez Mansilla, quien declaró en el juicio anterior que al llegar al velatorio de María Marta, el viudo tenía gotas de sangre en los lentes.
Además, afirmó que no la dejaron subir a ver el cadáver y que el vecino Santiago Binello instó a su ex marido, el presidente del country Alberto White (ya fallecido), a coimear a la Policía para impedir que llegara a la casa.
La última testigo de la jornada será Yolanda Cardozo, de la funeraria Casa Sierra, quien fue convocada luego de que el jueves declararan otros empleados de ese lugar que dijeron que hubo un intento de cremar el cadáver.