City Bell: Denuncian que militares le propinaron golpiza a soldado
El padre de Marcelo Porta, de 22 años, denunció que su hijo, quien se desempeñaba como cocinero en el predio del Ejército de camino Centenario y Güemes, fue brutalmente atacado por un grupo de militares. El joven solicitó la baja a sus superiores. El Ejército dijo oficialmente que fue "una riña" con otro soldado.
El padre de un soldado voluntario que se desempeñaba como cocinero en el predio del Ejército de camino Centenario y Güemes, de City Bell, denunció que su hijo Marcelo Porta, de 22 años, fue brutalmente atacado a patadas y trompadas por un grupo de militares, luego de haber sido esposado y tirado al piso.
También relató que la golpiza se originó cuando su hijo increpó a quienes se encontraban a su alrededor porque acababan de robarle su teléfono celular.
El episodio tuvo lugar "poco después de las 23:30" del pasado jueves "en el casino de suboficiales" de esa unidad militar, comentó el padre de la víctima, Marcelino Leonardo Porta, al diario platense El Día.
"Primero hubo un intercambio de palabras entre mi hijo y un suboficial, por una cuestión del momento. Ahí se aparecieron 6 ó 7 militares, entre ellos el oficial de servicio, para calmar los ánimos. Una vez que se apaciguó todo, Marcelo descubrió que le faltaba el celular que tenía en el pantalón. Entonces se enojó y reclamó a viva voz, pero nadie decía nada", agregó.
Marcelino Porta sostuvo que su hijo "insistió en su reclamo, la discusión subió de tono hasta que lo redujeron y lo dejaron en el piso, donde fue poco después esposado por policías de la comisaría décima que habían sido avisados del incidente".
"Lo cierto es que entre 6 ó 7 militares, entre oficiales, suboficiales, un mayor y soldados, lo sujetaron y un soldado le pegó una patada en la cara y le retorció los dos brazos, mientras que otros militares lo molieron a patadas en distintas partes del cuerpo. Y lo que más me indigna es que lo golpearon estando esposado", añadió.
"Todo duró unos 25 minutos y luego un militar le dijo que se calme y la policía le sacó las esposas. Marcelo se fue a bañar y después a dormir". Luego "lo llevaron al área de Sanidad del Regimiento, donde increíblemente sólo le tomaron la presión arterial, pese a que tiene el ojo izquierdo morado, hematomas en los dos brazos y lesiones en la cara y en las manos porque fue arrastrado por el piso varios metros", se quejó Marcelino.
El padre del joven soldado también señaló: "Mi hijo pidió a sus superiores la baja, que se la dieron y la firmó. Fue trasladado al cuerpo médico de la Policía, para que se constataran sus lesiones. Y por mi parte radiqué la denuncia en la comisaría de City Bell, donde su titular, Darío Camerini, me atendió muy bien y me aseguró que va a investigar el episodio".
Marcelino también comentó que fue a pedir explicaciones al Regimiento y sólo le dijeron que hoy, lunes, lo iban a atender.
Desde el Ejército emitieron un comunicado en el que aseguran que todo fue "una riña a golpes de puño" entre Porta y otro soldado, ambos en "aparente estado de ebriedad", y que el soldado denunciante pidió la baja "en forma voluntaria".