Copa Confederaciones: Brasil- España y una final clave para el futuro de la Copa del Mundo
LaNoticia1.com dialogó con Marcelo Androetto, quien está cubriendo el torneo en Río de Janeiro. El periodista contó la tensión que se vive por otra multitudinaria protesta donde repudian los 28 mil millones de reales que serán destinados para el Mundial. Miles de personas marchan al Maracaná. 11 mil policías resguardan la zona. Dilma no asistirá al estadio. Por las marchas ya hubo 10 muertos.
:format(webp):quality(40)/https://lanoticia1cdn.eleco.com.ar/media/files/protestas%2520maracana%25202%25203006.jpg)
Brasil y España disputan este domingo en Rio de Janeiro la final de la Copa Confederaciones en el legendario estadio Maracaná. Ambos equipos protagonizarán la definición soñada por los organizadores, ya que la jugarán la selección campeón del mundo y el país anfitrión del torneo. Pero más allá del atractivo deportivo, el foco de los medios está puesto sobre la multitudinaria protesta que se aguarda en los alrededores, donde muchos temen un enfrentamiento con la Policía.
LaNoticia1.com dialogó con el periodista Marcelo Androetto. Desde Rio de Janeiro, el periodista contó que los manifestantes que rechazan los millonarios gastos para organizar la Copa del Mundo, y que reclaman mayor presupuesto en transporte, salud y educación, protestaron esta mañana en la sede de la Confederación Brasileña de Fútbol. En tanto, por la tarde otro grupo se concentró a unos dos kilómetros del Maracaná e inició su marcha en forma pacífica, sin embargo, la policía impidió que llegaran al estadio.
La protesta, en la que hasta ahora no tuvo incidentes, fue contenida por un fuerte cordón policial desplegado un kilómetro antes del Maracaná, que además espera hoy unos 70.000 aficionados para presenciar el partido. Andoretto señaló que unos 11 mil policías, entre ellos 6 mil efectivos militares, más integrantes de la Fuerza Nacional, la policía federal y civil y la guardia municipal, han delineado un perímetro de seguridad en torno al mítico estadio para garantizar el desarrollo del evento.
Andreotto señaló que a pesar de que estaba prevista una masiva participación en la protesta, el número de manifestantes en menor a lo esperado. La explicación de la merma en la concentración podría explicarse por ser justamente Brasil la selección que se encuentra en la final. En ese sentido, indicó que hay preocupación por lo que pueda llegar a pasar en caso de un triunfo local, entre los hinchas brasileros y los ciudadanos que vienen protagonizando los reclamos.
La Presidenta Dilma Rousseff, que el pasado 15 de junio fue abucheada en el juego de apertura de la Copa Confederaciones en Brasilia, no confirmó la final. Algo similar ocurrió con, Joseph Blatter, cuya presencia estuvo en duda hasta último momento, sin embargo el Presidente de la FIfa decidió asistir al encuentro. Lo que suceda esta noche será determinante de cara al futuro de la Copa del Mundo 2014, ya que por la violencia, no descartarían un cambio de sede.