Crisis en Ecuador: Cancilleres de Unasur viajan a Quito para apoyar a Rafael Correa
Los Jefes de Estado de la Unión de Naciones del Sur decidieron que hoy a las 11.00 los ministros de Relaciones Exteriores de la región se hagan presentes en la capital ecuatoriana para apoyar al Presidente, liberado anoche tras varias horas de cautiverio en un hospital policial, en medio de una intento de golpe iniciado por facciones de la policía nacional.
Tras la reunión de la Unasur en Buenos Aires, encabezada por la Presidenta Cristina Fernández y con la presencia de casi todos los Jefes de Estado de la región, el Canciller local Héctor Timerman anunció que él y sus pares viajan a Ecuador a apoyar al Presidente Rafael Correa.
La resolución fue tomada en la cumbre de mandatarios que comenzó anoche luego de que el Presidente Correa fuera liberado y ofreciera un encendido discurso desde el balcón del Palacio de Carondelet, casa de gobierno ecuatoriana, frente a miles de manifestantes que se volcaron a las calles desde horas tempranas para apoyarlo.
Allí señaló al ex Presidente Lucio Gutiérrez como instigador de lo que calificó de "conspiración", acusación que fue negada por el opositor al Gobierno.
El intento de golpe de estado comenzó ayer por la mañana, en el marco de una protesta de la policía nacional tras la sanción de una ley que recorta sumas por bonificaciones y condecoraciones, decisión que Correa indicó se enmarca en el proceso de blanqueo de sueldos para el personal.
El Presidente ecuatoriano dijo que mantuvo tres reuniones con delegaciones distintas mientras duró su cautiverio en el hospital policla al que llegó cuando quiso entrevistarse con los manifestantes y le arrojaron gases lacrimógenos. "Les pregunté si habían leido la ley", señaló el mandatario y agregó: "Ninguno lo había hecho".
"Es un día de profunda tristeza", expresó Correa, cuyo Gobierno confirmó que en la jornada de ayer hubo dos muertos, un civil y un policía. En el país continúa el estado de excepción. "No habrá perdón ni olvido", dijo Correa, que terminó su discurso al grito de "la revolución ciudadana no será detenida; hasta la victoria, siempre".