Denuncian ante el Ministerio de Trabajo por explotación laboral en la Unidad Penal Nº 15
Una ONG denunció ante el organismo provincial de Trabajo que los convictos que trabajan para empresas privadas son explotados. Cobran magros salarios, trabajan más de 8 horas diarias, no perciben aguinaldos ni aportes jubilatorios ni tienen obra social. El Ministro Cuartango recibirá a las partes para avanzar en la problemática.
La Organización No Gubernamental, Asociación Pensamiento Penal, realizó una denuncia ante el Ministerio de Trabajo de la provincia reclamando la situación de los convictos que realizan trabajos para empresas privadas. La Organización indica que los presos están bajo la situación de explotación laboral.
Según la denuncia realizada, los detenidos trabajan más de 8 horas diarias, no perciben aguinaldos ni ayudas familiares. No reciben los descuentos por jubilaciones ni obra social y su sueldo es de 600 pesos, percibido en negro.
La denuncia expresa: "El asunto no sería alarmante de no ser porque en la totalidad de los casos las personas que allí trabajan cumplen una jornada laboral que ronda las 8 y 10 horas diarias, pero reciben como contraprestación por su trabajo sumas que en ningún caso superan los 1.000 mensuales, siendo que en algunos de ellos sólo llegan a 600, sin contar con ninguno de los derechos previstos para los trabajadores en la ley de contrato de trabajo".
La Dirección de Trabajo del Servicio Penitenciario Bonaerense, permitió que diez empresas privadas puedan radicarse en el Complejo Carcelario de Batán, dando empleo a más de 250 reclusos.
Las empresas como contraprestación, otorgan trabajo a los presos y les brindan un sueldo y la Aseguradora de Riesgos del Trabajo.
El titular de la Unidad Carcelaria, Julio Cañete, en una nota brindada al Diario El Atlántico, expresó: "Sólo tienen que pagar, del 1 al 10, el sueldo por producción realizada durante el mes y además abonar un seguro por riesgo de trabajo. No más que eso".
Y agregó: "El sentido común indica que si yo voy a ir a una cárcel con mi empresa y me va a costar producir exactamente igual que afuera, me quedo afuera. Ahora, si pago menos, por una cuestión social o de interés particular, busco trabajar dentro del Penal. Eso hace dos cosas: por un lado tener una ganancia positiva y por otro estar colaborando con la cárcel. Es matar dos pájaros de un tiro. El fin, como el de todo empresario, es emprender un lugar de trabajo que sea redituable económicamente. Y a mi no me beneficia en nada en lo particular, pero sí en que 200 o 300 trabajadores me significan un dolor de cabeza menos".
Por ultimo, el funcionario al referirse a la función del Ministerio de Trabajo o de los gremios, indicó: "Ninguno de ellos me ha venido a visitar. Sí la Dirección de Salud Penitenciaria, que todos los meses hace un recorrido evaluando las condiciones del entorno de trabajo. Pero el Ministerio y los gremios no vienen a la cárcel".
El próximo miércoles realizarán una reunión con el Ministro, Oscar Cuartango en donde resolverán las acciones a seguir en este caso de explotación laboral.