El Papa Francisco bendijo a periodistas y aseguró que quiere "una Iglesia pobre y para los pobres"
Bergoglio explicó la elección de su nombre ante cronistas de todo el mundo. Señaló que se inspiró en algo que dijo el obispo de San Pablo, quien lo acompañó durante el cónclave. Comentó cómo fue y bromeó con otros nombres. En alusión a su desempeño, remarcó que "Dios es el centro, no los sucesores de Pedro". Al finalizar brindó una bendición en español.
Esta mañana, el Papa recibió a más de 6 mil periodistas de todo el mundo que cubrieron el cónclave, y dirigió unas palabras, entre las que destacó que "Dios es el centro y no los sucesores de Pedro (Papa)". Durante el encuentro, el Sumo Pontífice brindó detalles del cónclave.
Bergoglio aseguró que la elección de Francisco es porque "es el nombre de los pobres y de la paz" y confirmó que es en alusión a San Francisco de Asís. Su Santidad explicó que una vez electo, un cardenal que estaba a su lado le pidió que no se olvidara de los pobres.
"En la elección yo tenía junto a mí al arzobispo emérito de San Pablo (Odilio Scherer) y al cardenal Hummes, un gran amigo. Cuando la cosa ya estaba peligrosa, Scherer me daba ánimo, y cuando los votos alcanzaron los 2/3, él me abrazo, me besó y me dijo: 'no te olvides de los pobres'".
"Enseguida pensé a San Francisco de Asís. Después pensé en las guerras, mientras las votaciones seguían hasta que se contaron todos los votos. San Francisco de Asís. Es el hombre de la pobreza, de la paz, el hombre que ama y cuida la creación, agregó.
Además, el Papa argentino bromeó con otras propuestas que sus pares cardenales y otros religiosos le mencionaron. "Después algunos han hecho algunos chistes. Tu tendrías que llamarte Adriano- le dijeron-, porque acá hay que reformar (a la Iglesia)", destacó.
"No, tu nombre tendría que ser Clemente. Así podés tomar venganza con Clemente XIV que suprimió a los jesuitas", le habrían dicho a Mario Bergoglio tras ser elegido como Sumo Pontífice, quien en una charla distendida terminó rematando: "Son chistes".
Durante la reunión, Francisco también remarcó que "el rol de los medios es indispensable para el mundo". Posteriormente, recibió a algunos trabajadores de prensa, entre ellos a los argentinos Sergio Rubin y Alicia Barrios.
"Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres", concluyó Bergoglio, que sorprendió a todos y dio una bendición en español. "De corazón doy esta bendición en silencio a cada uno de ustedes. Que Dios los bendiga", se despidió ante un aplauso concentrado.