Elecciones en Brasil: Scioli acompaña a Cabral en Río de Janeiro
El gobernador acompañará a su par Sergio Cabral quien se juega su reelección en Río de Janeiro. Las elecciones serán supervisadas por 151 veedores extranjeros. Scioli fue invitado tras compartir experiencia por la urbanización de villas. Dilma Rousseff, la candidata de Lula, espera ganarle en primera vuelta a José Serra.
Daniel Scioli permanecerá en Río de Janeiro para acompañar al Gobernador Sergio Cabral durante los comicios.
Ambos mantienen una estrecha relación por el trabajo conjunto realizado para transferir la experiencia de mejoramiento en las favelas que será trasladado a territorio bonaerense en el marco del plan de urbanización de villas.
Aunque las encuestas señalan una holgada victoria para la candidata de Luis Ignacio "Lula" Da Silva, Dilma Rousseff, varios analistas señalan las posibilidades de acudir a una segunda vuelta, si el representante del Partido Social Demócrata, José Serra llega al porcentaje necesario y Marina Silva no obtiene la cantidad de sufragios que impidan que la candidata oficialista se corone en primera vuelta.
Habrá 151 veedores extranjeros representando a 36 países. La delegación más numerosa es la Argentina con 33 miembros, 12 de México, 7 de Colombia, 6 de Paraguay y el resto de Estados Unidos, China, España, entre otros.
La utilización de urnas electrónicas será también una experiencia para los gobiernos de latinoamérica ya que más de 135 millones de brasileros acudirán a las urnas para elegir presidente y a los 27 goberadores además de los cargos legislativos de cada región. La Cámara Baja pone en juego 513 bancas para las que hay más de 6000 candidatos.
Cabral compite con Fernando Gabeira el respresentante de Marina Silva quien es cuenta con una alta intención de votos en ese distrito.
Los ex futbolistas Romario y Bebeto se presentan como candidatos a legisladores.
Ayer, el Gobernador bonaerense se mostró satisfecho tras las detenciones que se produjeron en el marco del esclarecimiento del asesinato de Matías Berardi aunque ya tenía decidido aceptar la invitación que Serra le había hecho para los comicios que deciden la suerte del país más pujante de América del Sur.