Crimen de Solange Aguirre: Su expareja confesó ser el asesino
La joven de 22 años apareció decapitada en Entre Ríos, cerca del puente Zárate Brazo Largo. Alejandro Reynoso confesó que el crimen lo cometió en una de sus pollerías de Benavídez. La asesinó con una chaira, un elemento punzante que se utiliza para afilar los cuchillos. Por el hecho está detenido un hijo del asesino que habría actuado como cómplice.
El hombre estaba detenido incriminado por las cámaras de seguridad que registraron el momento en que Solange Aguirre, de 22 años, ingresó a uno de sus comercios. Lo próximo que se supo de ella fue la aparición de su cadáver, decapitado y mutilado, en Entre Ríos.
Alejandro Reynoso, padre de uno de los dos hijos de Solange, confesó ante el Fiscal de Benavídez Sebastián Fitipaldi que asesinó a la joven tras una violenta discusión. Por el crimen también está detenido otro hijo de Reynoso, de 19 años, a quien su padre despegó del homicidio.
Según el relato del imputado, luego de asesinarla en uno de sus locales de Benavídez, recubrió el cuerpo con dos bolsas y lo cargó en la camioneta hasta la casa de su primogénito en San Isidro.
Juntos llevaron el cadáver hasta una zona que conocían porque iban habitualmente a pescar. Allí Reynoso enterró el cuerpo tras haberlo decapitado, cortado las falanges de los dedos y tajeados los tatuajes para dificultar su identificación.
El cadáver fue encontrado días después por pescadores que alertaron a la policía. Los tatuajes fueron claves para la identificación del cuerpo y los registros de las cámaras de seguridad, para la detención de los sospechosos.