Locura en un Hospital de La Plata: Tiros, gritos y patadas en la guardia
Ocurrió en el Hospital Gutiérrez mientras los médicos atendían a un nene con convulsiones. Un hombre enfurecido sacó una pistola y disparó tres veces al aire en el estacionamiento. Según los testigos, el agresor estaba "borracho o drogado". Residentes denuncian constantes hechos de inseguridad en la guardia.
:format(webp):quality(40)/https://lanoticia1cdn.eleco.com.ar/media/files/gutierrez_0.jpg)
El hecho ocurrió el martes cerca de las 21.30 pero recién trascendió en las últimas horas. El violento episodio tuvo lugar en el Hospital Gutiérrez, cuando llegó a la guardia pediátrica un nene de un año y medio que tenía convulsiones. Su cuadro era urgente y por eso "se lo atendió de inmediato, ni siquiera tuvieron que esperar los padres porque no había otros pacientes", contaron algunos médicos residentes de ese servicio.
Según publicó el medio local El Día, el menor estaba siendo asistido con su mamá al lado. Afuera del consultorio esperaban otros familiares. Su padre empezó primero a golpear la puerta con fuerza e insistencia. Hasta que la rompió a patadas y se metió en la sala. "Empezó a amenazar de muerte a todos, a la pareja y a los médicos: había cuatro residentes y dos de planta", relataron los testigos.
El agresor continuó los disturbios en un consultorio de Ginecología donde atendiendo a una embarazada. Allí el sujeto sacó un cuchillo y empezó a increpar a la doctora y a la paciente. En ese momento, los otros familiares del nene sacaron al hombre de ahí quien parecía "borracho o drogado". Lo más grave ocurrió en la playa de estacionamiento del hospital, donde en atacante de 30 años sacó un arma y disparó tres tiros al aire.
"Los únicos que estaban en ese momento eran los cuidadores hospitalarios, que no llevan armas, y que son solamente dos por noche", protestaron los residentes, quienes agregaron: "La inseguridad es constante. En Pediatría la mayoría somos mujeres, de 26 a 30 años, y quedamos más expuestas al maltrato", explicaron. A pesar de todo, los médicos ratificaron su voluntad de seguir trabajando pero pidieron más seguridad.