Los aumentos en indumentaria para esta temporada rondarían el 25%
Las vidrieras de los locales de ropa ya exhiben los modelos y precios de la nueva temporada con importantes aumentos respecto del año pasado. Los aumentos fluctúan entre un 15% para las marcas más chicas hasta un 25% en las más grandes. Los comerciantes asocian la subida de precios a los elevados alquileres, los costos que pagan por promociones de los bancos y la suba de la materia prima.
En este negocio, que anualmente mueve más de $30.000 millones, los actores asocian la subida de precios a los elevados alquileres de las locaciones, los costos que pagan los locales por asociarse a las promociones y descuentos que ofrecen los bancos y a la suba de la materia prima.
Todo lo anterior supone un cóctel que termina impactando en el precio final de las prendas, con valores que en muchos casos duplican o hasta triplican a los de productos europeos. A esta diferencia de costos contribuyen la menor escala del mercado local, los altos impuestos y la mano de obra protegida, ya que muchas de las prendas que se venden baratas en Europa se fabrican con salarios paupérrimos en los países asiáticos.
Los mayores aumentos recaen sobre los consumidores de alto nivel adquisitivo, que buscan exclusividad a través de marcas que tienen mayores posibilidades de trasladar el incremento de costos al precio final.
El consumo ha crecido mucho en los últimos años. En números, se registra una suba del 80% respecto de lo que las familias compraban una década atrás. El consumidor medio argentino ha ido calibrando sus preferencias hacia el segmento premium y pone más atención en la calidad que en la variable precio.
La actividad de la indumentaria en Argentina reúne hoy a más de 35.000 firmas, en su mayoría pequeñas y medianas. Pero no superan el centenar las marcas más relevantes. Las firmas más importantes tienen como regla número uno darles un lugar fundamental a las locaciones, especialmente en los grandes shoppings, una vía comercial que elevó sus ventas en 278% entre 2003 y 2011.
Las marcas más prestigiosas sólo ven viables los centros comerciales como lugares de comercialización porque necesitan una masa de alto poder adquisitivo. Pero el problema que surge es que cada vez insumen mayores alquileres y costos financieros , y la construcción de locales nuevos no se corresponde con la tendencia, con lo cual terminó generándose una saturación comercial.
De lo anterior se desprende que 4 de cada 10 pesos del precio de vidriera de una prenda corresponden a los costos comerciales y de financiamiento. El costo de fabricación de un jean de una marca importante ronda actualmente el 14% del precio final, el 19% corresponde a la rentabilidad de la empresa, los alquileres y sueldos de los vendedores representa el 31%, los gastos de financiación se llevan el 8% y el 27% restante corresponde a impuestos.