Martín Palermo: Despedida del platense goleador histórico de Boca
ACTUALIZADA 23:37|Palermo con 37 años se despidió del fútbol. La hinchada lo acompañó en la Bombonera y pese al empate se emocionó hasta las lágrimas en una emotiva ceremonia. Los xeneixes le regalaron el arco con su nombre y Pergolini animó la fiesta. "El Titán" se desmoronó cuando la hinchada coreó el himno nacional acompañado por la armónica de Ciro de "Los Piojos".
La Bombonera se preparó desde temprano para homenajear a Martín Palermo, que hoy se despedió del público xeneize que gritó con él 236 goles. Carvana para acompañar al equipo, bandera de "la 12" para el máximo artillero en la tarde del domingo para jugar contra Banfield, esperando que el "9" pueda meter otro gol aunque se quedaron con un empate y las ganas.
El "Titán" o "El Loco", comenzó su carrera en club bonaerense, Estudiantes de La Plata. Sin embargo, fue en Boca donde marcó la diferencia con 14 títulos, entre ellos 6 torneos locales, 2 Copas Libertadores (2000 y 2001), una Intercontinental (2000), 2 Copas Sudamericanas (2004 y 2005) y 3 Recopas Sudamericanas (2005, 2006 y 2008).
La historia cuenta que Martín nació en el Instituto Médico Platense el día 7 de noviembre del año 1973, bajo el signo de Escorpio.
Pasó buena parte de su infancia en la ciudad capital de la provincia de Buenos Aires.
Lo recuerdan como alumno del Colegio Sagrado Corazón de Jesús y por su paso por en la nocturna del Normal Benito Lynch, donde terminó el secundario.
Su debut en primera fue el 5 de julio de 1992, cuando sólo tenía 18 años, ante San Lorenzo de Almagro. Luego llegó Boca. El 14 de septiembre de 1997, debutó en la victoria por 2 a 1 ante Newéll´s.
Tras jugar en España en Villarreal, Real Betis y Deportivo Alavés, con lesiones de por medio, regresó al Club de la Ribera donde hoy se despide de su gente como un ídolo se merece.
Terminado el partido fue condecorado con una placa entregada por los socios vitalicios, videos con imágenes de sus amigos, su familia, su infancia y el regalo de una capa gigante por parte del grupo de niños que apadrina de S.O.S. chicos, habló para agradecer y derramó las primeras lágrimas cuando "Ciro" de "Los Piojos" sopló su armónica para animar a la tribuna a corear el Himno Nacional Argentino. El final anunciado por Mario Pergolini fue para la entrega del máximo regalo: el arco de la bombonera con una placa que lleva su nombre.