Olavarría: Secuestraron droga a base de cactus, hongos y veneno de sapos
La Policía Federal detuvo a nueve sospechosos acusados de comercializar estupefacientes para la fiesta "rave psicodélica" que se iba a realizar en General Rodríguez. Además se secuentraron 72 pastillas de éxtasis.
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En varios allanamientos realizados por la fuerza de seguridad federal detuvieron a nueve personas, entre los que se encuentra una reconocido DJ, identificado por voceros con acceso al expediente como Alan Stegman.
Según los informantes: "Se determinó que los alucinógenos les hacen sentir a los consumidores un estado de experiencias cercanas a la muerte y crisis psicológicas latentes pueden salir a la superficie e incremento del sentido artístico".
Una calificada fuente de la investigación dijo que Stegman es considerado uno de los organizadores y que en el allanamiento en su casa se secuestraron 72 pastillas de éxtasis.
os sospechosos también comercializaban hongos alucinógenos de la variedad "mongis", que posee el principio activo de psilocibina. "Los hongos eran cultivados en un invernadero adaptado a tal fin. Una vez obtenido el hongo, estos eran disecados para luego ser comercializados naturalmente o en forma de bombones", agregaron las fuentes consultadas.
La frustrada fiesta se iba a hacer en una quinta de General Rodríguez, en el oeste del conurbano bonaerense. Según las fuentes consultadas, para promocionar las fiestas, los sospechosos utilizaban una página de Internet y "antes del nombre de la fiesta, anteponían la palabra Psy.
La investigación, a cargo del juez federal Daniel Rafecas, comenzó hace seis meses. La novedad de las drogas comercializadas fue dada a conocer en una conferencia de prensa de la que participaron la Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco; el jefe de la Policía Federal Argentina, comisario general Néstor Roncaglia, y el titular de la superintedencia de Drogas Peligrosas, comisario mayor Jorge Casas.
"Se pudo comprobar a lo largo de la investigación que, durante el desarrollo de estas fiestas que duraban hasta 24 horas, practicaban la medicina indígena de los pueblos originarios del amazonas, denominado kambo, el cual consiste en aplicar en la piel de las personas el veneno de un sapo que lleva el mismo nombre que contiene dimetiltriptamina (DMT )".
El veneno "provoca la sensación de abandonar o trascender el tiempo y una sensación de que los objetos han perdido toda forma y se están disolviendo en un juego de vibraciones es característico. El efecto puede ser la transportación instantánea hacia otro universo en un viaje sin tiempo", según informó a La Nación una fuente con acceso al expediente.L