Otra argentina contrajo Guillain Barré en el exterior
Al igual que el bahiense Martín Renzacci, Vivian Buchmann Báez contrajo el síndrome, esta vez en Brasil. La joven de 27 años y oriunda de Paraná, Entre Ríos, está internada en San Pablo. El padre indicó que está estable aunque "cuadripléjica y entubada". Los síntomas comenzaron el 31 de enero. Los médicos tardaron varios días en detectar la enfermedad.
El síndrome de Guillain Barré vuelve a ser noticia nuevamente al afectar a un turista argentino. En este caso la víctima es Vivian Romina Buchmann Báez, alumna del Profesorado de Ciencias de la Educación de la UNER- Universidad Nacional de Entre Ríos.
La joven de 27 años y oriunda de Paraná estaba de vacaciones en Brasil. El 31 de diciembre comenzó con dolores en los miembros inferiores. En dos centros de salud a los que concurrió no le detectaron la enfermedad hasta que fue derivada a San Pablo, donde los médicos dieron con el síndrome.
Buchmann Báez permanece internada en el vecino país. Tal como sucedió con el caso de Martín Renzacci que contrajo la enfermedad en su luna de miel en Tasmania, el proceso es lento y recién en unos dos meses la joven podría comenzar la rehabilitación.
Su estado actual, explicó el padre en declaraciones a los medios, es "estable" aunque la joven está "cuadripléjica y entubada". Su progenitor indicó además que se comunica con "un cartoncito con letras".
Carlos Buchmann, tal el nombre del padre, manifestó que su mujer ya está en Brasil aunque aclaró que necesitan dinero para poder afrontar los gastos de la enfermedad. "Acá firmé una serie de documentación para un subsidio que el Gobernador Sergio Urribarri nos va a dar y allá la Cónsul nos da apoyo moral", manifestó Buchmann.
La familia ha abierto además una cuenta en el Banco Patagonia para quienes deseen hacer llegar su aporte económico. El número de la misma es 100-710400870-000.
Cabe recordar que el Guillain Barré es un trastorno neurológico en el que el sistema inmunitario del cuerpo ataca a una parte del sistema nervioso periférico, la mielina, que es la capa aislante que recubre los nervios. Cuando esto sucede, los nervios no pueden enviar las señales de forma eficaz, los músculos pierden su capacidad de responder a las órdenes del encéfalo y éste recibe menos señales sensoriales del resto del cuerpo. El resultado es la incapacidad de sentir calor, dolor y otras sensaciones, además de paralizar progresivamente varios músculos del cuerpo.