Pilar: Asesinaron a un vecino que denunció fiestas clandestinas
Gabriel Eiriz, de 40 años, recibió una perdigonada de escopeta en el rostro que le ocasionó la muerte casi en el acto. El crimen ocurrió en la casa quinta propiedad de la víctima. La hipótesis más firme tiene que ver con la denuncia de amenazas que había recibido la víctima después de quejarse por las fiestas que se organizaban en una casa vecina. Había advertido a conocidos que "si aparecía tirado en una zanja, ya sabían por dónde venía la mano".
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Eiriz llegó a su casa a bordo de un Renault 6, guardó el vehículo en el garage y cuando se disponía a ingresar a su vivienda, fue sorprendido por dos agresores armados que estaban dentro del terreno. La víctima recibió una perdigonada de escopeta en el rostro, que le ocasionó la muerte casi en el acto.
Efectivos del destacamento de La Lonja fueron alertados por los vecinos tras escuchar los disparos y fue allí que los policías encontraron el cuerpo de Eiriz en el patio de su domicilio.
Gabriel Eiriz, de 40 años y padre de 3 menores, había denunciado la existencia de fiestas clandestinas en un domicilio próximo al suyo. Tras estas presentaciones, había sido amenazado de muerte y radicado las denuncias correspondientes. "El domingo pasado Gabriel nos dijo que si aparecía tirado en una zanja, ya sabían por dónde venía la mano", relatan los vecinos.
Diario Pilar realizó una reconstrucción del caso y relató que hace un par de meses, Eiriz "se había quejado con el inquilino de una casa quinta vecina de la cuadra porque la alquilaban para hacer fiestas a toda hora. Fue una queja por ruidos molestos, nada más. Pero esta persona le respondió: 'No me rompas que te voy a cagar a trompadas', señaló Gustavo, hermano de la víctima.
"Entonces, mi hermano fue a hablar con la dueña de la propiedad que, primero minimizó el tema, y después lo evadió comentándole que se iba de viaje, que lo charlara con la prima. Cuando la llamó, esta mujer, básicamente, le dijo: 'La vas a pasar muy mal. Sabemos dónde vivís'", continuó su relato Gustavo.
El 18 de septiembre Eiriz radicó en sede judicial una denuncia por amenazas que luego ampliaría. Es más, la víctima era parte de un grupo vecinal que se juntaba dos veces por semana para charlar temas de la seguridad del barrio.