Primer contacto del Papa Francisco con Cristina en el Vaticano
El encuentro tiene lugar en la Casa Santa Marta. La Presidenta fue recibida con un beso y le obsequió un equipo de fabricado por beneficiarios del "Plan Argentina Trabaja". En medio de una charla amistosa, Bergoglio agradeció a la mandataria y le regaló un libro. Ambos se fotografiaron con el histórico documento del acuerdo por el Canal de Beagle. La cumbre continuó con un almuerzo.
El Papa Francisco recibió a la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. El primer contacto tuvo lugar en el ala derecha de la Casa de Santa Marta, donde el Sumo Pontífice reside temporalmente a la espera de trasladarse a se apartamento pontífico en el Palacio Apostólico.
De acuerdo al testimonio del periodista Néstor Espósito, desde el Vaticano para La Noticia 1, el cónclave fue realizado en una jornada fría y lluviosa y se desarrolló en un ámbito distendido y ameno, donde ambas autoridades intercambiaron regalos.
En el primer contacto, rodeada de cientos de periodistas de todo el mundo, la Jefa de Estado argentina le preguntó a su Santidad: "Lo puedo tocar", a lo que el Sumo Pontífice respondió saludando con un beso. Enseguida, la mandataria expresó: "Es la primera vez que un Papa me da un beso".
Cristina le obsequió un poncho y un equipo de mate realizado por beneficiarios del "Plan Argetina Trabaja". Bergoglio agradeció el presente y también le obsequió un libro. Segundos después se fotografiaron con un documento relacionado al acuerdo por el Canal de Beagle.
Francisco también le brindó a la Presidenta una bendición papal, dirigida hacia ella y toda su familia. El encuentro, registrado por cientos de flashes que capturaban las imágenes, encontró a ambas personalidades distendidos pero claramente emocionados.
Posteriormente, Cristina presentó a parte de la comitiva oficial que viajó con ella hacia Roma. Los saludos fueron encabezados por el Canciller Héctor Timerman y el representante diplomático ante el Vaticano, Juan Pablo Cafiero.
Luego del encuentro ante la prensa, Bergoglio invitó a la Presidenta a pasar al ala izquierda del edificio, donde se encuentra el salón comedor, para compartió un almuerzo a solas. Cristina confirmó su asistencia a la asunción, pese a las diferencias que mantuvo con el religioso en los últimos años.