Redrado y Cobos: Dos nominados en el Gran Hermano de Kirchner
Martín Redrado tiene las manos libres y va por la revancha con datos que comprometen a funcionarios de Gobierno. Mañana Cobos reúne a la bicameral y medita una licencia por temor a la caída de su imagen.
La mejor noticia para Martín Redrado llegó ayer cuando las fuerzas de Seguridad le impidieron la entrada al Banco Central. Quedó con las manos y la boca libre para accionar contra Aníbal Fernández y denunciar maniobras en la compra de dólares que constan en un listado de encumbrados apellidos que sólo él conoce.
Estaba"nominado" y fue la oposición la que lo dejó fuera de carrera en un tácito acuerdo para sostener la institucionalidad y brindarle a Cobos un plazo mayor para evaluar su licencia y dedicarse de lleno a la campaña para el 2011.
El Gran Hermano de Néstor Kirchner coloca en pantalla a los principales protagonistas y expulsa sin piedad a aquellos que pueden llegar a la final en el 2011.
En Mendoza, Julio Cobos, sólo escuchó a los más íntimos. Fue el Diputado Daniel Katz el que tomó el tubo de ensayo dejando entreabierta una puerta para unas posibles vacaciones por parte del vicepresidente que mañana preside la bicameral en delicadísima situación. Si las sugerencias mediáticas de Katz "miden bien", se tomarán unos días para decidir y contar los soldados que quedan en pie.
Ahora, de regreso en Buenos Aires, se prepara para ser el próximo en abrazarse al picaporte de la puerta de la casa del reality show que hace lagrimear a la Argentina. En su escasa tropa hay dos posturas de extrema rigidez y de su decisión depende la relación con un sector de la Unión Cívica Radical que aún no termina de digerir su candidatura.
"Si Redrado mantiene la atención pública, lo de Julio puede esperar", dijo a La Noticia 1, un legislador nacional que abandonó cargos y honores para acompañar al hombre del voto no positivo.
Esa es una de las especulaciones que mueven los hilos en los programas de la televisión privada puesto que en la pública, apareció Néstor Kirchner para redoblar la apuesta y dejar claro que el destino de sus aspiraciones no medirá consecuencias. En sólo una semana logró aplicar su mejor técnica: pegar, pegar, pegar y debilitar para que sea Cristina quien tome la última decisión, entre las cuales también se anota el opaco del Ministro de Economía Amado Boudou. "Un tibio", en el lenguaje del matrimonio presidencial y absolutamente prescindible o descartable como Massa, Alberto Fernández u Ocaña. Todos condenados al ostracismo sin pena ni gloria. "No se va a repetir la de Lousteau", repiten como latiguillo frente a la posibilidad cierta de algún portazo anticipado.
Con este panorama, ni Canal Trece conseguirá sobrepasar los puntos de rating del complicado mes de enero. A propósito de los canales de TV, se espera para esta semana una nueva arremetida contra el grupo multimedia que no encuentra una nueva lógica para el manejo informativo desconcertante que los pone en el borde del precipicio cada vez que llega una noticia desde Caracas. Chaves no vaciló y cerró RCTV y otros 5 canales por no transmitir la "cadena nacional".Quienes conocen el terreno saben que en Venezuela los mensajes del presidente duran dos, tres y hasta seis horas copando la programación de todos los medios de la Nación. Es otra de las estrategias que desde la aprobación de la Ley de Medios se utiliza con asiduidad y comienza a ser costumbre diaria para actos en los que Cristina se muesta con ejemplares de Clarín en la mano.