Ratifican la reglamentación del banco genético para violadores
Tendrá una base de datos con violadores condenados e imputados en delitos contra la integridad sexual. Algunas organizaciones se oponen aduciendo que es una invasión a la privacidad.
La Suprema Corte Bonaerense dio por aprobada la reglamentación del organismo creado por una ley provincial para combatir los delitos sexuales: el Banco de Datos Genéticos.
Según lo expresado en la reglamentación este organismo tendrá por objeto "facilitar el esclarecimiento de los hechos sometidos a la investigación judicial, particularmente en lo relativo a la individualización de las personas responsables, sobre la base del perfil genético identificatorio".
La ley provincial 13.869 (VER ARCHIVO ADJUNTO) fue la polémica pero reclamada norma que estableció la creación de esta modalidad para prevenir delitos contra la integridad sexual.
En su artículo 2 establece la inclusión de los datos recabados en todas las investigaciones penales. Habrá entonces un Registro de Condenados con huellas e información genética de violadores con sentencia firme y condena. Además describe en otro de sus apartados la creación de un Registro de Imputados para aquellos que aún no han sido condenados pero que se encuentren en proceso de serlos con evidencias contundentes como para considerarlos en esa condición.
El Banco de Datos Genéticos está habilitado para elaborar un regisro de evidencias, víctimas, identificación de restos cadavéricos o averiguación de personas desaparecidas.
La polémica
Algunas organizaciones de la sociedad civil se opusieron y opoenen a esta sanción por considerar que impulsa la estigmatización y predispone a la discriminación por parte de la ciudadanía que al ver que otra está siendo procesada por un delito de violación, aún sin haber sido considerado culpable, será prejuzgado socialmente. Además agregan que el Registro de Condenados tampoco permite una normal reinserción social de aquel que haya cumplido la condena. Los defensores de la norma aseguran que no existe una recuperación psicológica de alguien que perpetra un delito de índole sexual.
Polémica mediante la norma ha quedado vigente, ha sido reglamentada y está lista para ser aplicada.