Una pareja de ancianos víctimas de brutal asalto en Tandil
José Máximo Avilés de 75 años y Silvia Ester Cestona, de 78, fueron salvajemente golpeados por tres delincuentes que se llevaron más de 100 mil pesos. El hombre sufrió la rotura de dos costillas y la perforación del pulmón. Los mojaron y amenazaron con picanearlos, mientras les aseguraban que un familiar los había vendido.
Silvia Ester Cestona presenta tremendos hematomas en el rostro, manos, brazos y el resto del cuerpo y relata crudamente lo que sucedió cuando tres delincuentes ingresaron al domicilio que comparte con José Máximo Avilés que permanece internado.
"Primero me golpearon hasta que se cansaron. Estaba de rodillas a los pies de la cama y piña va, piña viene y bueno. 'La Plata, la plata' porque un familiar nos había vendido y había dicho que teníamos plata", relató Silvia a La Voz de Tandil.
"Lo ataron a él cerca de la mesa y lo golpeaban y a mi al lado de la cortina. Nos pusieron boca abajo, nos ataron las manos por detrás, los pies y después con una soga por detrás quedando con los pies estirados. Me dolían las ataduras", cuenta Silvia, quien dijo que los ladrones actuaron a cara descubierta. "Eran tres jóvenes de veintipico de años. Dos le pegaban a mi marido y el tercero me golpeaba a mi".
Además de los golpes de puño, el matrimonio fue mojado por los delincuentes y uno de ellos cortó el cable de la radio que estaba ubicada en la mesada de la cocina y utilizó ese elemento como "picana", amenanzado con darle descargas eléctricas si no confesaban donde estaba la plata.
En tanto, otro de los asaltantes tomó un cuchillo de un cajón y empezó a cortarle mechones de pelo a la mujer, amenazando con dejarla "pelada" si no decía donde guardaban la plata.
Luego de encontrar el dinero, los delincuentes se fueron dejando al matrimonio atado en la habitación. Un vecino que alquila a los ancianos un espacio en la cochera escuchó los pedidos de auxilio. Los abuelos fueron trasladados al Hospital Santamarina donde el hombre permanece internado a causa de las heridas.
Según comentó la mujer, José sufrió la rotura de dos costillas y la perforación de un pulmón. Sin embargo aseguran que no dejarán su casa, pese a la preocupación de sus hijas que viven en Mar del Plata.