Velan a Ernesto Sábato en el club Defensores de Santos Lugares
Desde las 17.00 y hasta la medianoche, el club de la cuadra donde el escritor vivió desde 1945 es el escenario para su último adiós. Familiares, amigos y vecinos aguardan para despedir sus restos mortales. Su hijo Mario sostuvo que su deseo era ser velado en ese lugar. La familia pidió que no envíen arreglos florales.
Una gran cantidad de personas se dio cita desde temprano en la localidad de Santos Lugares, partido de Tres de Febrero, para llegar hasta el club Defensores, donde es velado el escritor Ernesto Sábato, fallecido en la madrugada de este sábado 30 de abril.
Desde las 17.00 y hasta las 24.00, las puertas del club permanecerán abiertas para recibir a todo aquel que quiera acercarse a darle el último adiós, "tal y como fuera su deseo", señaló su hijo Mario en una carta que leyó al llegar a la sede.
De la misma manera, durante el domingo, el público podrá acceder entre las 7.00 y las 12.00. A las 13.00, sus restos serán inhumados en el cementerio parque Jardín de Paz, de Pilar.
"Hace pocas horas murió mi padre. Sé que todos ustedes comparten la tristeza que sentimos en la familia. Porque mi padre no nos pertenecía solo a nosotros. Con orgullo, con alegría, sabemos que lo compartimos con mucha gente, que lo quiso y lo necesitó tanto como nosotros", dice el texto de su hijo Mario.
"Con profundo dolor la familia de Ernesto Sabato desea comunicar a la opinión pública que, en el día de la fecha, siendo las 0,40 horas falleció en su casa de Santos Lugares, Don Ernesto Sabato", indicó la familia en un comunicado.
A su vez, señalan que "la familia Sábato desea expresamente solicitar que no se envíen arreglos florales y que el dinero sea donado, en memoria de Ernesto, a Fundación Garrahan, Cta. Banco Credicoop. Cta Cte en pesos 191-153-011-751/2".
Ernesto Sábato murió producto de una bronquitis que padecía desde hace unos quince días. Tenía 99 años y cumpliría 100 el próximo 24 de junio.
Había nacido en Rojas, provincia de Buenos Aires, y estudió en La Plata. Doctor en Física, en 1945 dejó la ciencia para dedicar su vida a la literatura.
Estuvo al frente de la Conadep, comisión que tuvo a su cargo la primera investigación sobre los crímenes cometidos durante la última dictadura militar, lo que le valió el reconociimiento internacional por su compromiso con la democracia.