Camioneros de Covelia acampan frente al Municipio de Quilmes y no hay recolección de residuos
Los trabajadores volvieron a la protesta frente al Palacio Municipal que gestiona el "Barba" Gutiérrez. Empleados estatales que vaciaban contenedores repletos de basura aseguran que fueron amenazados con armas de fuego. Los manifestantes aguardan el resultado del proceso de licitación del servicio que en pocos meses podría ser municipalizado.
A un mes de la solución parcial al conflicto entre Covelia y la Municipalidad que gestiona Francisco "Barba" Gutiérrez, los camioneros del gremio de Moyano volvieron a acampar al frente del Palacio Municipal y en el distrito no hay recolección de residuos desde ayer lunes.
Los manifestantes, que han estacionado los camiones frente a la Municipalidad, esperan por el resultado del proceso licitatorio del servicio de recolección de basura. Ayer se abrieron los sobres y en las próximas horas se conocería quién quedará a cargo del mismo.
La intención del Jefe Comunal es municipalizar el servicio y por ello rescindió el contrato con Covelia que a su vez envió telegrama a los 400 empleados. La decisión derivó en una protesta que fue controlada parcialmente con la declaración de emergencia sanitaria en la ciudad dictada por el Concejo Deliberante.
La decisión que seguirá vigente hasta noviembre permite ese plazo para determinar cómo seguir con el servicio de la recolección de residuos.
En este tiempo, además, el municipio deberá resolver qué hacer con los 400 empleados que perderían su fuente de trabajo tras la rescisión del contrato.
Ahora no hay recolección de residuos por lo que el Ejecutivo municipal debe apresurarse con la decisión. Mientras tanto, trascendió que el Director de Medio Ambiente Mariano Sayagues radicó una denuncia en la Comisaría Primera de Quilmes por amenazas contra los empleados municipales que cumplían con la tarea de sacar la basura de las calles.
Según consta en la denuncia, cuatro personas que viajaban en un Volkswagen Gol gris se bajaron al ver a los empleados municipales vaciando contenedores y los amenazaron con armas de fuego para que interrumpieran sus tareas.