Diputados avanza con una ley para limitar la exposición de alumnos en redes sociales: “estamos exponiendo a los niños”
La propuesta de Luciana Padulo obtuvo media sanción y plantea nuevas autorizaciones, protección de identidades y herramientas frente al grooming.
:format(webp):quality(75)/https://lanoticia1cdn.eleco.com.ar/media/2026/08/padulo.webp)
La Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires dio media sanción a un proyecto que busca regular la publicación de imágenes, videos y audios de estudiantes menores de edad en redes sociales escolares.
La iniciativa fue impulsada por la diputada del Frente Renovador Luciana Padulo y obtuvo respaldo durante la cuarta sesión ordinaria del año. El objetivo es establecer mecanismos que permitan reducir los riesgos asociados a la exposición de niños y adolescentes en plataformas digitales.
El proyecto propone que la Dirección General de Cultura y Educación elabore un formulario específico para regular el uso, exhibición y reproducción de material registrado durante actividades educativas en el que aparezcan menores.
Una advertencia sobre las redes públicas
Durante su intervención en el recinto, Padulo cuestionó el alcance que tienen actualmente las redes sociales de las instituciones educativas.
Según señaló, existen más de 15.000 escuelas bonaerenses que cuentan con redes sociales abiertas al público, donde suelen difundirse actividades escolares mostrando los rostros de los estudiantes.
La legisladora advirtió que esa exposición puede facilitar que personas con intenciones delictivas accedan a información sobre los menores.
“Muchas veces no nos damos cuenta que estamos exponiendo a los niños”, sostuvo Padulo, quien también cuestionó la publicación de fotografías acompañadas por datos que permiten conocer a qué escuela concurren los chicos, dónde se encuentran o qué actividades realizan.
La diputada planteó que esa información puede ser utilizada por delincuentes para seleccionar potenciales víctimas y establecer contactos mediante internet.
Rostros pixelados y voces distorsionadas
Entre las herramientas contempladas por el proyecto aparece la posibilidad de pixelar los rostros de los estudiantes, distorsionar sus voces o eliminar cualquier elemento que permita identificarlos cuando las instituciones realicen publicaciones en redes sociales con configuración pública.
La propuesta también establece mecanismos de autorización para que las familias puedan decidir sobre la utilización de la imagen de los menores.
En ese sentido, madres, padres o tutores podrán revocar el consentimiento previamente otorgado mediante una comunicación dirigida a las autoridades de la institución educativa.
La iniciativa parte de la preocupación por la dificultad que tienen muchas familias para dimensionar los riesgos vinculados con la difusión de información personal en internet.
También apunta a prevenir el grooming
El proyecto incorpora además la posibilidad de incluir en las publicaciones institucionales información vinculada con la asistencia y contención de menores ante situaciones de grooming.
Para Padulo, la incorporación de estas medidas busca generar mayores niveles de prevención frente a posibles delitos cometidos a través de plataformas digitales.
“El hecho de incluir en las autorizaciones para el uso de la imagen elementos de disuasión que impidan el reconocimiento del menor permitirá, según la legisladora, avanzar en la prevención de prácticas como el grooming.
La diputada también cuestionó el rol de las grandes empresas tecnológicas y sostuvo que existe resistencia frente a los intentos de los Estados de establecer regulaciones sobre lo que ocurre en internet.
Qué falta para que sea ley
Con la media sanción otorgada por la Cámara baja bonaerense, el proyecto deberá continuar ahora su recorrido legislativo en el Senado provincial.
La iniciativa busca establecer reglas más claras para las instituciones educativas y las familias frente a una práctica cada vez más extendida: la publicación de fotografías y videos de actividades escolares en redes sociales abiertas.
El planteo de fondo apunta a que la incorporación de herramientas digitales en la educación no implique dejar de lado la protección de la identidad y la privacidad de niños y adolescentes.
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión