El Papa Francisco dio su mensaje de Navidad
Ante una multitud congregada en la Plaza San Pedro, el Papa Francisco pidió este 25 de diciembre por la Paz en Siria y en varias naciones de África e Irak. También abogó por el éxito de las negociaciones entre israelíes y palestinos, denunció el drama de los niños soldados y condenó la trata de personas en el mundo.
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Tras celebrar la tradicional Misa de Gallo de Nochebuena, el ex arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, dio este 25 de diciembre su bendición "Urbi et Orbi" de Navidad en el Vaticano.
"La paz no es un equilibrio de fuerzas opuestas. No es pura fachada, que esconde luchas y divisiones. La paz es un compromiso cotidiano, que se logra contando con el don de Dios, con la gracia que nos ha dado en Jesucristo”, aseveró ante las miles de personas de todo el mundo congregadas en la Plaza San Pedro.
Francisco expresó su deseo de que "el Niño de Belén, toque el corazón de cuantos están involucrados en la trata de seres humanos, para que se den cuenta de la gravedad de este delito contra la humanidad", y recordó a "los niños secuestrados, heridos y asesinados en los conflictos armados, y sobre los que se ven obligados a convertirse en soldados, robándoles su infancia".
El Papa también se refirió al conflicto en Siria, y lamentó que haya "destrozado tantas vidas" y haya generado "odios y venganzas", y pidió que "sigamos rezando al Señor para que el amado pueblo sirio se vea libre de más sufrimientos y las partes en conflicto pongan fin a la violencia y garanticen el acceso a la ayuda humanitaria".
Asimismo, rezó por la Paz en la República Centroafricana, "atormentada por una espiral de violencia y de miseria, donde muchas personas carecen de techo, agua y alimento, sin lo mínimo indispensable para vivir”, las tensiones en el "joven Estado” de Sudán del Sur, y la violencia en Nigeria.
"Hoy ha nacido el Salvador, que es Cristo el Señor, no pasemos de largo ante el niño de Belén, dejemos que nuestro corazón se conmueva, no tengamos miedo de que nuestro corazón se conmueva", finalizó el Santo Padre ante la ovación de los presentes.