En La Plata crece el fenómeno de los “Uber-taxistas” y expone la crisis del sector
Desde uno de los gremios aseguran que “si no están en aplicaciones, no llegan”. La "doble vida" laboral se vuelve cada vez más común, y comparan la situación a la de los manteros con los comercios.
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Cada vez es más frecuente en La Plata que un pasajero solicite un viaje a través de una aplicación como Uber y quien lo pase a buscar sea, sorpresivamente, un taxi. La crisis económica empuja a muchos choferes a llevar una “doble vida” laboral para poder subsistir.
La mayoría de los llamados “Uber-taxistas” son conductores que alquilan la unidad. Según relatan, la recaudación del taxi tradicional cayó de manera sostenida y hoy representa apenas la mitad o incluso un tercio de lo que pueden ganar trabajando con aplicaciones. En esos viajes, el reloj no se enciende y el cobro se rige por lo que marca la plataforma, en un esquema que históricamente el sector combatió.
El taxi, con más de 100 años de historia en la ciudad, atraviesa un deterioro que se refleja tanto en las condiciones laborales de los choferes como en la calidad del servicio. Los conductores señalan que no pueden renovar los vehículos por falta de recursos propios o de los dueños, mientras que los pasajeros se quejan por el alto costo y el mal estado de muchas unidades. La principal ventaja del sistema tradicional sigue siendo el seguro específico para el pasajero, algo que las aplicaciones no ofrecen, ya que solo cuentan con cobertura contra terceros.
“Es como si un mantero te pone un puesto en la vereda, no paga impuestos, aranceles ni obligaciones y vende lo mismo que vos, que pagas el alquiler del local, impuestos, tasas municipales y todo lo que te permita abrir y mantener el local”, resumió un taxista
Juan Carlos Berón, secretario general de la Unión Conductores de Taxis de La Plata, describió un panorama crítico al medio platense El Dia: “Al haber poco trabajo, los taxistas se suman a las aplicaciones. La mayoría que trabaja en las apps es la que alquila los coches”. La misma lectura comparten la Unión Propietarios de Autos Taxis (UPAT) y el Centro de Ayuda al Taxista y Afines (CATA).
Uno de los principales puntos de quiebre es el alto costo operativo. Un taxista que alquila una unidad debe pagar alrededor de 46 mil pesos diarios solo por el vehículo. Con recaudaciones promedio que hoy rondan los 40 mil pesos por jornada, el negocio resulta inviable sin recurrir a las aplicaciones. “Si no están en aplicaciones, no llegan”, admitió Berón, quien, pese a su histórica postura en contra de las plataformas, reconoce la necesidad de los trabajadores: “No estoy de acuerdo, pero tampoco me meto en los bolsillos del taxista”.
La situación en números
En diciembre, con aguinaldos y fiestas, un taxi podía recaudar entre 60 y 70 mil pesos diarios. Hoy, incluso trabajando más de 12 horas, la cifra apenas alcanza los 35 o 40 mil pesos. En contraste, un conductor de aplicación puede triplicar esos ingresos y llegar hasta los 150 mil pesos en una jornada extensa. Los más perjudicados son quienes alquilan la unidad o trabajan a porcentaje, llevándose apenas entre 10 y 15 mil pesos por día.
El impacto también se nota en el parque automotor. De las 2.131 unidades que debería haber según la normativa, hoy circulan apenas entre 1.400 y 1.500 taxis. Muchas licencias caen porque los propietarios no pueden afrontar las mejoras exigidas. “La mayoría de los autos están destruidos, atados con alambre, pero tienen que seguir adelante”, describen los choferes.
Desde el sector reclaman apoyo estatal, especialmente créditos blandos para renovar las unidades, algo que, aseguran, sí ocurre en la Ciudad de Buenos Aires. “Pedimos al municipio y a la Provincia que faciliten créditos, pero no les importa lo que pasa con el taxi”, cuestionó Berón, quien sostuvo que el transporte público de taxis “está cada vez peor”.
En paralelo, en el Concejo Deliberante platense se presentaron proyectos para legalizar aplicaciones como Uber, Cabify y Didi, lo que generó fuertes cruces con los sectores tradicionales por el impacto que podría tener en el sistema.
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