Darío Grandinetti suspendió función de Baraka a sala llena en San Pedro porque no se podía "concentrar"
La obra iba a presentarse en el Multiespacio Cultural La Palma pero a pocas horas de comenzar la función el actor dijo que no se podía "concentrar" porque había "poco espacio". A pesar de la insistencia de Juan Leyrado, la empresa organizadora tuvo que devolver las entradas. Hugo Arana había mandado un reemplazo.
Por decisión del actor Darío Grandinetti quedó suspendida la presentación de la obra Baraka en la ciudad bonaerense de San Pedro, protagonizada además por los actores Hugo Arana, Jorge Marrale y Juan Leyrado.
La función iba a tener lugar este sábado desde las 21.00 en el Multiespacio Cultural La Palma del distrito donde gobierna el intendente Pablo Guacone y por motivos ajenos a los responsables del teatro hubo que devolver el monto total de las localidades, que se habían agotado.
La repentina decisión de la compañía y las excusas ofrecidas provocaron gran desencanto en el público, que esperaba con expectativas la presentación de la exitosa obra.
Según trascendió, los actores llegaron a la tarde a San Pedro y concurrieron a la sala. Allí, Grandinetti dijo que el escenario carecía del espacio suficiente y que le costaba concentrarse, por lo que decidió no actuar, a pesar de que Leyrado le habría insistido que depusiera tal actitud.
Esta es la primera vez sucede algo semejante en esa sala, histórica de la ciudad y por la que pasaron en casi un siglo grandes personalidades de la historia del arte dramático nacional.
Desde su reapertura el año pasado, con el apoyo del Incaa, el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y el Centro Cultural Caras y Caretas, pasaron por el lugar obras de primerísimo nivel y actores como Alfredo Alcón, Andrea del Boca, Lito Cruz, Graciela Duffau, Arnaldo André, Coco Sily, Raúl Rizzo, Tomás Fonzi, Alejandra Darín, Claudio María Domínguez y Anita Martínez, entre otros.
La sala es propiedad de Sandra Cortés, productora y esposa de Daniel Igoillo, un hombre ligado a la producción de espectáculos a nivel nacional y cercano a Nito Artaza.
Para los propietarios del Multiespacio Cultural, la situación fue una verdadera falta de respeto para el público que había agotado las localidades y para ellos, que habían levantado todas las funciones de cine para la tarea organizativa. Como si fuera poco, los actores hicieron uso de las plazas hoteleras dispuestas por la organización en un importante complejo local.
La situación generó malestar y sensación de fraude entre la población que supo que al dìa siguiente el espectáculo que se presentarían en Baradero.