Historia de una lucha: Habló la prima de Ignacio Hurban, el nieto de Estela de Carlotto
Sabrina Montoya, sobrina de Walmir Oscar "Puño" Montoya y Laura Carlotto, contó cómo fue la búsqueda de su primo. Guido Montoya - Carlotto se crió en Olavarría, fue restituido hace poco más de una semana y conoció a sus familiares biológicos. "La familia tiene un integrante más gracias a Abuelas", dijo Sabrina. La historia.
:format(webp):quality(40)/https://lanoticia1cdn.eleco.com.ar/media/files/20140812-la-familia-tiene-un-integrante-ms-gracias-a-abuelas.jpg)
"Todavía no encontré la palabra que defina la sensación que tengo", dice Sabrina Montoya tratando de explicar cuáles fueron las cosas que sucedieron en el primer encuentro con su primo Ignacio "Pacho" Hurban, el 114° nieto restituido de Abuelas de Plaza de Mayo.
Sabrina vive en La Plata desde hace 14 años. Hace poco más de una semana, la vida de su familia, todos de Caleta Olivia (Provincia de Santa Cruz) era completamente distinta. Vivían con una profunda cicatriz provocada por la desaparición y el asesinato de su tío "Puño" Montoya.
Recién en 2009, cuando encontraron su cadáver, la familia empezó otro camino. "En 2006 se hicieron extracciones de sangre y los restos de mi tío los encontraron tres años después. Mis abuelos reconocieron el cuerpo; eso sirvió para que quede en el banco de datos", relató Sabrina en diálogo con BANoticias.
Cinco años después, Ignacio Hurban, que creció en Olavarria, se hizo un ADN voluntariamente porque sospechaba sobre su identidad y descubrió que es hijo de "Puño" Montoya y de Laura Carlotto.
"Nosotros tenemos un primo, un sobrino y un nieto, la familia tiene un integrante más gracias a Abuelas. La búsqueda de ellos la emprendieron las abuelas", aseguró Sabrina.
Ignacio Hurban se encontró con sus abuelas Estela y Hortensia "Tenchi" Ardura. Según contó Sabrina, "Tenchi estaba muy emocionada, ahora dice que vuelve a nacer el 31 de agosto", el día que cumple 92 años.
Hoy las familias Carlotto y Montoya viven un momento de felicidad. Atrás parecen quedar las huellas de una época nefasta. Ahora las preguntas forman parte de la creación de una nueva historia, donde las inquietudes tienen que ver con la vida y ya no con la muerte.