Intendentes de la séptima cargaron contra Moyano y ratificaron apoyo a Cristina
En medio de la dura puja entre el camionero y el Gobierno Nacional, jefes municipales bonaerenses expresaron su "más enérgico rechazo a la actitud irresponsable" del gremio que conducen Hugo y Pablo Moyano que la semana pasada generaron desabastecimiento de combustible y gas en todo el país. "Entre la extorsión de las corporaciones y la voluntad del Estado democrático, elegimos estar con Cristina y el pueblo argentino", indicaron.
Los intendentes José Manuel Inza (Azul), José María Eseverri (Olavarría), Juan Gasparini (Roque Pérez), Gustavo Cocconi (Tapalqué) y Eduardo Bucca (Bolívar) lanzaron un comunicado cuestionando a Hugo Moyano y ratificando su apoyo a la gestión que encabeza la Presidenta Cristina Kirchner.
"En estos nueve años hemos vuelto a tener paritarias, Consejo del Salario Mínimo, Vital y Movil, y permanente asistencia a la tarea social de los sindicatos. También jubilaciones con aumentos anuales reglados por la ley", afirmaron.
"Es bueno tener memoria y no olvidar que los neoliberales conservadores de los 90' nos tuvieron once años sin aumentos de salarios ni jubilaciones, cerraron 185 mil fábricas y dejaron 8 millones de desocupados. ¿Puede un sindicato decir que defiende intereses de un su sector y apoyar a su vez políticamente a candidatos de las corporaciones económicas?", agregaron los alcaldes.
En este sentido, indicaron que "si alguien cree que yéndole mal a Cristina, saboteando el proyecto nacional, popular y democrático, se perjudica a la familia Kirchner o a un grupo de seguidores, se equivoca", porque si eso sucede "sobrevendrá una catástrofe para los intereses populares, en particular para los trabajadores y los pobres de este país".
Por último, criticaron la actitud del sindicato de Camioneros considerando las medidas de fuerza como "un intento de colapsar servicios esenciales para el normal funcionamiento de una sociedad, que deja de ser una protesta legítima y se convierte en media extorsiva hacia el conjunto de los ciudadanos".
"Este conflicto es político y no sindical. Es el último manotazo de ahogado de una Argentina corporativa que los argentinos decidimos enterrar en el año 2003. En ninguna democracia moderna un sector puede estar por encima de la ley", cuestionaron los jefes municipales.