"Quieren convertir San Isidro en una ciudad de cemento": crece el rechazo vecinal al plan urbano de Ramón Lanús
Vecinos denuncian inundaciones, pérdida de espacios verdes, colapso de servicios y falta de consulta pública. El conflicto crece tras la aprobación de la reforma del Código de Ordenamiento Urbano.
La tensión por el avance de desarrollos inmobiliarios en San Isidro sumó un nuevo capítulo. Vecinos de Villa Adelina, Boulogne y Beccar protagonizaron una fuerte protesta y cuestionaron duramente el plan urbano impulsado por la gestión del intendente Ramón Lanús.
Durante una cobertura de Crónica TV, habitantes de distintos barrios denunciaron que el municipio habilita construcciones sin planificación, sin estudios de impacto ambiental y sin escuchar a los vecinos.
“Hoy mi cuadra es un río cuando llueve. Las calles están destruidas y nadie hace nada”, expresó un vecino de Villa Adelina. Otro agregó: “Caen dos gotas y el agua entra a las casas”.
Las críticas se multiplicaron también por el estado de las calles, la baja presión de agua, la falta de transporte público y el crecimiento de la inseguridad.
“Mi hija tiene que caminar 40 cuadras para ir al colegio porque no tenemos colectivo”, contó una vecina, en referencia al conflicto que afecta a líneas locales de transporte.
Los vecinos aseguran que el distrito no tiene infraestructura suficiente para soportar nuevas construcciones de gran densidad y advierten que la situación puede empeorar.
Una de las principales referentes del reclamo fue Lucía, vecina de Villa Adelina, quien cuestionó que se proyecten edificios sobre espacios verdes y reservorios naturales.
“No estamos en contra del progreso. Queremos que sea planificado y con participación ciudadana”, sostuvo.
La mujer apuntó especialmente contra el posible desarrollo inmobiliario en el predio de la ex fábrica Losadur, donde actualmente funcionan espacios públicos, deportivos y áreas verdes.
“Queremos que siga siendo un pulmón verde. Tenemos un proyecto comunitario para ese lugar”, explicó.
Además, propuso que el predio se convierta en un parque público de la memoria y en un centro de formación profesional vinculado a la industria ceramista, histórica en Villa Adelina.
Los vecinos también cuestionaron la posibilidad de construir departamentos de hasta 35 metros cuadrados y sin cochera.
“Ya hoy tardamos media hora para cruzar dos cuadras cerca de Panamericana. No hay infraestructura para más edificios”, denunciaron.
Desde Beccar, otra vecina llamada Elda aseguró que el distrito perdió gran parte de sus espacios verdes y cuestionó el modelo urbano que impulsa el municipio.
“Una ciudad también se construye con espacios públicos. No puede ser que todo se piense para negocios inmobiliarios”, afirmó.
Además, criticó que antiguos predios industriales sean destinados únicamente a construcciones privadas y no a proyectos productivos.
“Se está premiando la erradicación industrial para convertir esto en una ciudad dormitorio”, advirtió.
Durante el móvil también hubo fuertes críticas a la gestión municipal por la falta de diálogo con los vecinos. Según denunciaron, el municipio nunca abrió instancias reales de participación ciudadana.
“Queremos que nos escuchen y que expliquen qué van a construir y cómo va a impactar en nuestros barrios”, reclamaron.

La polémica por el desarrollo urbano en San Isidro ya había generado tensión la semana pasada, cuando el Concejo Deliberante aprobó la reforma del Código de Ordenamiento Urbano (COU) en medio de protestas, gritos y cruces dentro del recinto.
Según informó la periodista Sabrina García del medio Zona Norte Ambiental, vecinos de Boulogne y Villa Adelina marcharon hacia el Concejo Deliberante para rechazar los cambios impulsados por el oficialismo.
En aquella sesión hubo controles policiales en los accesos y solo se permitió ingresar a un grupo reducido de personas, situación que provocó enojo y discusiones.
Durante el debate, el concejal oficialista Ricardo Antoniassi defendió la iniciativa y aseguró que busca reactivar zonas como Boulogne y Villa Adelina. Desde la oposición, en cambio, advirtieron sobre posibles problemas de tránsito, inundaciones y pérdida de espacios verdes.
La reforma finalmente fue aprobada por mayoría con 14 votos afirmativos, pero lejos de cerrar el conflicto, el tema sigue generando rechazo y malestar en distintos barrios del distrito.
Para comentar, debés estar registradoPor favor, iniciá sesión