"Salió a trabajar y no volvió más": el desgarrador pedido de justicia de la familia del chofer asesinado en La Matanza
Lucas Ezequiel Olivera tenía 39 años, dos hijas y trabajaba como chofer de recolección de residuos. Estaba de vacaciones y realizaba viajes por aplicación para sumar ingresos cuando fue asesinado durante un intento de robo en Rafael Castillo. Su madre y sus hermanos reclamaron justicia.
El crimen de Lucas Ezequiel Olivera, el chofer de aplicación asesinado durante un intento de robo en la localidad de Rafael Castillo, sigue generando conmoción en La Matanza. Mientras la Policía busca a los cuatro delincuentes que participaron del ataque, la familia de la víctima expresó su dolor y reclamó justicia.
Olivera tenía 39 años y era padre de dos hijas. Según contó su entorno en una entrevista con Crónica TV, trabajaba como chofer de recolección de residuos y se encontraba de vacaciones. Sin embargo, para reforzar sus ingresos continuaba realizando viajes a través de aplicaciones de transporte.
"Mi hijo salió para trabajar y no volvió más. Dos hijos de puta me lo mataron. Me lo mataron como un perro. Quiero que los agarren y que paguen", expresó entre lágrimas Silvia, la madre de la víctima.
Su hermano Ernesto también manifestó su indignación por lo ocurrido. "Quiero justicia por mi hermano. Era un hombre bueno, una persona sana. Salió a trabajar por necesidad, como sale todo el mundo. Lo mataron por nada, porque no le llevaron nada", afirmó.
Durante el reportaje, el familiar destacó que Lucas era el sostén de su familia y lo definió como una persona trabajadora y querida por todos. "Era el sol de su familia. Un muchacho colaborador, impecable, intachable. Preguntá donde quieras y nadie va a hablar mal de él", sostuvo.
Ernesto también reveló que su hermano había decidido aprovechar sus vacaciones para realizar viajes con aplicaciones y generar un ingreso extra. "Estaba de vacaciones y para ganarse una moneda estaba trabajando. Como todo el mundo, porque la plata no alcanza", explicó.
La madre de Lucas recordó la última conversación que tuvo con él pocos días antes del crimen. "Me dijo que estaba por empezar sus vacaciones y que iba a venir a comer conmigo. Siempre hacía viajes en sus ratos libres porque lamentablemente la plata no alcanza", relató.
El asesinato ocurrió cuando Olivera llegó con su vehículo a buscar a un pasajero en una vivienda ubicada sobre la calle Zinny al 3200. Según la investigación, cuando el cliente estaba por subir al auto, cuatro delincuentes interceptaron al conductor con intenciones de robo.
En medio del asalto, los atacantes efectuaron disparos y uno de ellos apuñaló al chofer. Aunque fue trasladado de urgencia al Hospital Néstor Kirchner, murió poco después debido a la gravedad de las heridas.
Por estas horas, los investigadores trabajan para identificar y detener a los responsables, que permanecen prófugos. Mientras tanto, familiares, amigos y vecinos de Lucas continúan reclamando justicia por un crimen que volvió a poner en agenda la inseguridad en el distrito más poblado de la provincia de Buenos Aires.
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