Una joven cayó de un segundo piso en La Plata y murió: la Justicia apunta contra el novio e investiga posible femicidio
Rocío Aylén Alvarito, de 26 años, falleció tras caer del balcón. Estaba de novia hace ocho meses con otro joven en una relación que testigos definen como “tóxica”.
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Una discusión de pareja terminó de la peor manera en un departamento del centro de La Plata. Rocío Aylén Alvarito, de 26 años, murió tras caer al vacío desde el balcón de un segundo piso, luego de un violento episodio ocurrido en la vivienda que compartía con su novio, en la calle 47 y diagonal 76.
La justicia investiga qué pasó al interior del departamento. Una hipótesis es que la joven habría intentado escapar del lugar en medio de una pelea. Al no poder salir por la puerta y tras pedir ayuda a los vecinos, decidió colgarse de la baranda del balcón como una maniobra desesperada. En ese intento perdió el equilibrio y cayó al vacío.
Rocío fue asistida por personal del SAME y trasladada de urgencia al Hospital Rossi, donde los médicos constataron su fallecimiento a causa de las graves heridas sufridas en la caída.
La causa quedó a cargo del fiscal Álvaro Garganta, quien descartó que se trate de un homicidio doloso o culposo y caratuló el expediente como abandono de persona seguido de muerte, delito por el cual dispuso la detención de la pareja de la víctima, Marcos Ariel García. La figura penal prevé penas de entre 5 y 15 años de prisión.
De acuerdo a los testimonios reunidos, la relación entre Rocío y García, que llevaba unos ocho meses, era conflictiva y atravesada por episodios de control y violencia. Familiares y allegados relataron que la joven se encontraba aislada social y económicamente, sin ingresos propios y alejada de su entorno más cercano.
Rocío trabajaba como cajera en una carnicería del barrio La Loma, pero se sospecha que su pareja la obligó a renunciar y a cerrar sus redes sociales. En el último tiempo, además, había pasado a trabajar en la empresa de mantenimiento de pisos de madera que dirige García. “Antes de conocerlo, Rocío salía y se encontraba con amigos. En los últimos meses ya no la veíamos”, contó un allegado.
Durante la inspección del departamento 2° F, la Policía encontró signos de desorden y una pelea reciente. Además, el imputado se comunicó con el padre de la víctima en medio del conflicto. “Vení a buscarla porque está rompiendo todo el departamento, no quiero estar más con ella”, habría dicho García, según consta en el expediente.
Para el fiscal, el punto central es que García no intentó auxiliar a Rocío cuando se encontraba al borde del balcón. Esa omisión de ayuda fue clave para imputarlo por abandono de persona seguido de muerte. En su pedido de detención, Garganta señaló que la joven se encontraba “desbordada psicológicamente, impedida de salir del lugar y aislada de su entorno familiar y social”.
Si bien en Tribunales confirmaron que no existían denuncias previas por violencia de género contra García, el fiscal remarcó la necesidad de analizar el caso con perspectiva de género, dada la dinámica de control y aislamiento que surgió de los testimonios.
Por el momento, la Justicia de Garantías ordenó que el acusado continúe detenido mientras avanza la investigación para esclarecer las responsabilidades en el trágico final de Rocío Alvarito.
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