Vuelven a exigir ampliación de autopista Buenos Aires - La Plata
Los Defensores del Pueblo de Avellaneda y Quilmes solicitaron a la Dirección de Vialidad Nacional informes sobre la construcción, a cargo de la empresa Coviares, cuya relación con el Estado no es la mejor. Para estos funcionarios, la rescisión del contrato es una vía de solución.
La construcción del tercer y cuarto carril de la autopista Buenos Aires - La Plata continúa demorada y los Defensores del Pueblo de Avellaneda y Quilmes exigieron que haya intervención firme del Estado en la cuestión, algo que ya habían realizado ante el Organo de Control de Concesiones (Occovi).
Frente a la falta de inversión en obras por parte de la empresa, que aduce como argumento la imposibilidad de incrementar el peaje, los Defensores sostienen que hay responsablidad tanto de Coviares como del Estado.
En ese sentido, solicitaron a la Dirección de Vialidad Nacional que informe respecto de cuál es la actualidad de las negociaciones para la construcción de esos carriles y que realicen un cálculo económico para analizar la posibilidad de dar por concluida la concesión con esta empresa y hacer un nuevo llamado a licitación.
Entienden que Coviares no cumple con el contrato de concesión y que el Estado debe intervenir, incluso para rescindir la relación contractual, si fuera necesario.
Las Defensoría del Pueblo de Avellaneda y Quilmes sostienen en su documento que la relación entre el Estado y la empresa está "basada en fricciones y litigios"; que el importante flujo automotor ha hecho de la autopista "un canal de tránsito lento e inseguro que ha quedado obsoleto"; y que la Coviares "no satisface las demandas de quienes transitan la autovía".
"Aunque los tiempos de los pasos licitatorios podrían considerarse lentos frente a la urgente demanda, entendemos que son preferibles a la alternativa de que el Estado subsidie a la concesionaria para que realice las obras", opinaron.