Boom de barrios cerrados en Mar del Plata: la inseguridad, el factor que empuja a las familias al cambio de vida
Este fenómeno viene en constante crecimiento desde el 2020. Ya existen más de 20 countries y la población que los habita supera las 20 mil personas.
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El crecimiento de los barrios privados en Mar del Plata se convirtió en uno de los fenómenos urbanos más notorios de los últimos años. Desarrolladores inmobiliarios, martilleros, especialistas en ciencias sociales e incluso empleados judiciales que residen en estos complejos coinciden en el temor a la inseguridad y a los asaltos como uno de los factores decisivos que impulsó la expansión de los countries en el Partido de General Pueyrredón.
De acuerdo a un informe del medio local La Capital, ya existen más de 20 barrios cerrados y, según fuentes municipales, la población que los habita supera las 20 mil personas. Se trata de urbanizaciones que concentran a empresarios, deportistas, artistas y dirigentes políticos, pero también a familias jóvenes con hijos que buscan un entorno más seguro, tranquilo y con mejor calidad de vida.
El fenómeno se aceleró especialmente desde 2020. “La cuestión de la seguridad es una de las razones por las cuales se genera el atractivo del barrio privado, aunque no es la única. Hoy los precios son muy competitivos y hay falta de oferta de terrenos con infraestructura en la ciudad”, explica el desarrollador Mariano Gómez Gerbi a La Capital. En ese sentido, señala que quienes eligen estos emprendimientos “reciben, a cambio de la distancia, un producto muy bueno tanto en infraestructura, como en estilo de vida y en seguridad”.
Según el especialista, el perfil predominante de los compradores corresponde a personas de entre 35 y 45 años, generalmente con uno o dos hijos. “Son parejas que buscan que sus chicos puedan atravesar una infancia al aire libre y sin preocupaciones”, detalla.
Ezequiel Lorenzo, también desarrollador inmobiliario con amplia trayectoria, remarca que la seguridad es un eje central desde el diseño inicial de cada proyecto. “Los accesos, los controles, la seguridad física y la seguridad electrónica se definen desde el masterplan. Luego son valores que se comunican claramente en la oferta”, indica. En muchos casos, los barrios cuentan con custodia privada especializada, cámaras de video y térmicas, triple cerco perimetral y centros de monitoreo internos.
Desde el Colegio de Martilleros, su presidente Guillermo Rossi coincide en que la seguridad es uno de los aspectos más valorados por los compradores. “El que puede, quiere tener una mejor calidad de vida. Fundamentalmente las familias jóvenes con hijos chicos, que encuentran servicios educativos, espacios de esparcimiento y la tranquilidad que antes ofrecían los barrios tradicionales”, sostiene. Además, afirma que este proceso generó nuevas inversiones y fuentes de trabajo, especialmente en el sector de la construcción.
De hecho, entre 2023 y 2024 la Uocra destacó que Mar del Plata logró mantenerse al margen de la crisis que afectó a la construcción en otras ciudades del país, impulsada en gran medida por la demanda privada vinculada a los barrios cerrados.
Según datos oficiales difundidos por el municipio, en el Partido de General Pueyrredon existen actualmente 24 barrios privados y ya se iniciaron trámites para sumar al menos dos más. Diecisiete se concentran en la zona sur y siete en la zona norte. En total, se contabilizan 7.938 terrenos unifamiliares y 44 lotes multifamiliares.
El secretario de Obras y Planeamiento Urbano, Jorge González, explicó que “el fenómeno explotó con la gestión de Guillermo Montenegro, cuando se reactivaron expedientes antiguos y se presentaron nuevos proyectos”. Desde la comuna aclaran que estos emprendimientos deben cumplir con la Ley Provincial 14.449, que exige a los desarrolladores hacerse cargo de la infraestructura interna y realizar compensaciones urbanísticas destinadas a mejorar la infraestructura vial y de saneamiento del distrito.
El sector sur concentra cerca del 65 % de las urbanizaciones cerradas y, aunque actualmente solo está ocupado el 45 % de los lotes, el potencial de crecimiento es alto. Incluso existen nuevos expedientes en trámite sobre la calle 515, con salida a la Ruta Provincial 11, que podrían incrementar aún más la ocupación.
De acuerdo con proyecciones oficiales, el desarrollo de estos barrios podría aumentar en más de un 100 % la capacidad edilicia del sector sur y generar un incremento poblacional superior al 200 % en esa zona.
Investigadores del Conicet y de la Universidad Nacional de Mar del Plata identificaron los principales barrios cerrados del distrito, entre ellos Rumencó, Arenas del Sur, Santa Celina, Marayuí, San Benito, Terralar y Brisas, distribuidos entre los corredores sur, norte y las principales rutas de acceso a la ciudad.
Mientras el debate sobre la seguridad y el rol del Estado continúa abierto, los barrios cerrados se consolidan como una respuesta a vivir con menos miedo.
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