04/08/2021 14:39 Hs.
Brenda Rojas: La historia de la deportista que vendió tortas para llegar a Tokio 2020 y está en semifinales

La madre de la palista olímpica sampedrina que este miércoles por la madrugada clasificó a las semifinales de K1 500 en Tokio dialogó con LaNoticia1.com a horas de que su hija vuelva a competir. El esfuerzo de una deportista que "la remó" para competir en lo más alto.

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La familia de Brenda Rojas cumplió con la cábala habitual cada vez que la palista compite: en casa en Las Canaletas, mamá Patricia y las hermanas Giuliana, Celina y Morena se abrazaron y lloraron de emoción cuando la deportista sampedrina clasificó a las semifinales de K1 500 en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y, una vez más, hizo historia internacional en el deporte que abrazó en la escuelita del barrio que la vio crecer.

Este miércoles, a horas de repetir la cábala, Patricia expresó su alegría en LaNoticia1.com “Estoy feliz, con muchas emociones juntas. Ni bien terminó la carrera le dejamos escrito cosas lindas y enseguida se comunicó con nosotros, lloraba, una mezcla de emociones por todo lo que está viviendo”, contó.

El fallecimiento repentino de su marido dejó a Patricia sola con las cuatro nenas. Las dos mayores, Celina y Brenda, siempre se inclinaron por el deporte. Hockey, patín, running y un día llegó el canotaje en la escuelita del barrio.

Patricia es empleada municipal y encargada de limpieza. Pero antes de entrar en planta fue beneficiaria de un plan en la casa del niño El Amanecer, luego decreto en el Hospital, mucama y cocinera.

“La vida no fue fácil, pero bueno, siempre hay que ponerle voluntad y garra. No es fácil ser mamá y papá, la crianza fue muy dura. Cuando están los dos es más fácil, a mí me tocó ser las dos cosas a la vez, fue duro pero estoy muy orgullosa de todas mis hijas”, dijo Patricia, “Pato”, como la llaman todos.

“La vida te pega pero hay que darle para adelante y luego vienen los frutos”, dijo Pato, la mamá de Brenda Rojas.

Llegar a Tokio 2020, sus segundos Juegos Olímpicos, son una verdadera hazaña para Brenda Rojas. No sólo por el esfuerzo familiar y local: la sampedrina es la primera palista argentina en lograrlo, por lo que su arribo a Japón ya hizo historia, antes de competir.

“Fue muy duro, muy trabajoso para lograr llegar a donde llegó, no había medios, no salió de un club, salió de un lugar que todos conocen, Las Canaletas, donde no se aporta, es todo esfuerzo de los padres, de la gente que ha ayudado y apoyado, que creyeron en ella para que llegara a donde está”, contó Pato.

“Yo nunca hice deportes, pero sé que es una buena disciplina e iba a ayudar a la crianza, no me importó si tenía que hacer horas extras para darles una mejo calidad de vida, no me importó sacrificarme”, reveló.

La vida de la deportista no es igual a la de todas las jóvenes. Brenda “no para nunca, no tiene fiestas, no tiene nada, cuando viene siempre tiene que seguir, se exige y se exige”, relató, orgullosa, su mamá.

A la deportista olímpica sampedrina no la sponsorea nadie. Sus ingresos son los que percibe como beca por haber logrado ser parte de la selección Argentina. “Al principio, para que ella llegue ahí hicimos de todo: hemos vendido tortas, hecho cenas, de todo. Ahora ojalá aparezca algún sponsor, porque realmente lo necesita”, señaló Pato.

Este miércoles las 22.19 de Argentina (jueves a las 10.19 hora de Japón), Pato y sus hijas volverán a sentarse frente a la pantalla para ver a Brenda, esta vez en la semifinal de los Juegos Olímpicos, haciendo historia. “Esta noche va a ser con más nervios que antes. Yo la veo con muchas pilas, con mucha garra, con muchas ganas de seguir creciendo. Ella dijo que quería lograr esto, pero ella siempre va por más, es la mente del deportista, por eso logran lo que logran”, analizó la madre.

Para la familia, para los sampedrinos, para el país, Brenda Rojas ya hizo historia al llegar a Japón y lo ratificó con el logro de la semifinal. Lo que ocurra en la competencia de esta noche será, independientemente del resultado, una alegría inconmensurable. Por eso, ya piensan en el regreso a San Pedro: “Cuando venga va a ser una fiesta, después de dos meses sin verla, no importa el resultado, estamos esperándola ansiosa, extrañándola”, dijo Pato.

La familia de Brenda agradeció a todos los padres que desde el principio estuvieron con ellos. “Agradezco cada mensaje que escribieron, que sentí a mi hija tan querida por San Pedro, a Dios, que ma ha dado toda esta recompensa”, finalizó Patricia.

“Me emociona escucharla a Pato porque sé lo que han luchado desde el inicio y sé lo que la emociona ver a su hija donde está”, dijo la nutricionista deportiva Melina Laiz, que asiste a la palista olímpica.

Ella miró la competencia con nervios y ansiedad junto a su esposo, el reconocido palista sampedrino Gastón Ortíz, otro de los que debe sentirse orgullos por ser parte de la formación de Brenda, que esta noche volverá a emocionar a todos desde Tokio.

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