Cinchadas en La Matanza: De qué se trata esta vieja tradición que tiene al maltrato animal como protagonista
22 caballos fueron rescatados en Laferrere. Los mismos eran utilizados por narcotraficantes para un cruel juego: las cinchadas. Se trata de un "deporte" que era tradición en en Siglo XVIIy que hoy en día se realiza de forma clandestina con apuestas que llegan a los $200.000
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En el siglo XVII los gauchos del Río de la Plata vivían con sus caballos: para trabajar, para trasladarse y hasta para esparcirse. Desde que comenzaron a afianzarse en las tierras muchos juegos y competencias, eran con el objetivo de demostrar su coraje y habilidad ecuestre.
Aquí aparecían las cinchadas, donde demostraban su fuerza y la potencia de sus caballos.
El juego consistía en trazar una línea en el piso y grupos de jinetes enfrentados y separados por dicha marca, encolumnado cada equipo uno, detrás de otro y bien aferrados todos a una cuerda, esperaban la señal que ordenaba el comienzo del juego.
Cada equipo, tirando de la soga, trataba de arrastrar hacia su lado al equipo contrario, el famoso "juego de la soga", pero donde la fuerza bruta la hacía en equino.
Cinco, diez minutos y hasta media hora podía durar el forcejeo, hasta que al fin, vencida la resistencia del oponente, uno de los equipos lograba arrastrar a todo el equipo contrario hacia su lado.
Si bien parecen prácticas antiguas, en la actualidad se denuncian este tipo de hechos. El más reciente ocurrió este domingo 15 de agosto cuando se denunció a un grupo de personas por realizar cinchadas.
Finalmente se descubrió que se trataba de bandas narco que organizaban este tipo de encuentros en lugares alejados de la ciudad llevando a sus caballos en camiones. Luego enganchaban a los equinos en unos carros y comenzaba la cinchada, con apuesta que llegaban hasta los $200.000
Al momento de llegar la policía a La Matanza para llevarse a los denunciados, los patrulleros fueron recibidos a piedrazos.
Los 22 caballos, muchos de ellos eran robados, fueron secuestrados de la red de cinchadas y alquiler de caballos para tracción a sangre y 16 de los carros que eran utilizados para explotarlos y maltratarlos fueron destruidos.
Los caballos fueron entregados a la organización Centro de Rescate y Rehabilitación Equino (CRRE) en custodia judicial y llevados a un campo de resguardo, donde les realizarán los analisis de sangre correspondientes y les quitarán las herraduras.
Dos de los caballos del grupo, necesitaron atención con urgencia y fueron trasladados a la Sede Central para recibir tratamiento.
"El maltrato no discrimina, muchos caballos viejos, otros tan solo potrillos, todos habían pasado por el mismo infierno.. herraduras partidas, gastadas, cascos deformados, mataduras viejas y nuevas, ojos vacios de los golpes, hambre, cicatrices, piernas hinchadas, nudos vencidos que tocaban el piso.. los tendones lesionados de tanto tirar", expresaron desde la organización que mantienen prudencia para que no se sepa dónde se encuentran los caballos para evitar robar y ataques a los voluntarios.


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