Crisis en Tigre: la empresa detrás de Rever Pass y BeRebel pidió concurso y hay preocupación por más de 100 trabajadores
La firma textil IGT33 S.A., que tiene una planta industrial en Ricardo Rojas, solicitó su concurso preventivo con un pasivo superior a $7.000 millones. La empresa atraviesa una fuerte crisis financiera y busca reconvertir su modelo ante el avance de las importaciones y la competencia de plataformas como Shein y Temu.
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La empresa textil IGT33 S.A., responsable de las marcas Rever Pass y Be Rebel, solicitó su concurso preventivo ante la Justicia luego de acumular un pasivo superior a $7.000 millones.
Según informó el medio local El Comercio Online, la compañía tiene más de 40 años de trayectoria, una planta industrial en Ricardo Rojas, más de 100 trabajadores y 13 locales comerciales.
La situación genera preocupación por la continuidad de la actividad, mientras la firma intenta negociar con sus acreedores y sostener su estructura productiva.
Caída de ventas y presión de las importaciones
Las cuentas de IGT33 reflejan el deterioro de los últimos años. Las ventas cayeron cerca de un 24% entre 2024 y 2025, mientras que las pérdidas pasaron de $515 millones a $4.365 millones.
La empresa atribuye la crisis a una combinación de caída del consumo, aumento de costos, encarecimiento del crédito y avance de las importaciones.
En particular, señala el impacto de plataformas internacionales como Shein y Temu, que venden directamente al consumidor y compiten con las marcas locales con una estructura de costos diferente.
Una empresa en plena reconversión
Frente a este escenario, IGT33 decidió modificar su modelo de negocios y combinar producción local con productos terminados importados, con el objetivo de reducir costos y competir en precios.
La crisis también llevó al cierre de algunos locales comerciales y a una mayor concentración en los canales que la empresa considera más eficientes.
El concurso preventivo busca darle margen para ordenar sus deudas y alcanzar un acuerdo con los acreedores, mientras intenta sostener la actividad y preservar los puestos de trabajo.
Para la compañía, el principal desafío será concretar esta reconversión en un contexto de fuerte competencia internacional, mientras busca resolver un pasivo que supera los $7.000 millones.
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